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El Gobierno licita un nuevo bloque offshore de 5.000 km² en la Cuenca Argentina Norte

El área CAN_200 se suma a la frontera exploratoria del Mar Argentino tras el interés de Challenger Energy Group.

El Poder Ejecutivo instruyó a la Secretaría de Energía a convocar un Concurso Público Internacional para adjudicar un permiso de exploración de hidrocarburos en el área CAN_200, ubicada en la Cuenca Argentina Norte. La medida quedó oficializada este miércoles mediante el Decreto 590/2026, publicado en el Boletín Oficial, y representa un nuevo capítulo en la estrategia del gobierno para ampliar la frontera hidrocarburífera costa afuera.

El bloque en cuestión abarca una superficie aproximada de 5.000 kilómetros cuadrados en aguas profundas de la Plataforma Continental Argentina. El área se ubica a más de 170 kilómetros de la costa de Mar del Plata, en cercanías del límite lateral marítimo con Uruguay. No es un dato menor: la zona linda con bloques que ya fueron adjudicados en rondas anteriores, como CAN-100, CAN-108, CAN-114 y CAN-102, algunos de ellos con participación de Equinor, YPF y Shell.

La convocatoria no nace de una decisión unilateral del Estado, sino de una manifestación de interés presentada el 14 de febrero de 2025 por Challenger Energy Group PLC, compañía británica anteriormente conocida como Bahamas Petroleum y especializada en proyectos de exploración y producción en aguas profundas. A partir de ese primer paso, el Ejecutivo optó por abrir el proceso a un concurso público internacional, bajo los principios de concurrencia y transparencia que exige la Ley de Hidrocarburos. Vale la aclaración: el decreto no le adjudica el bloque a Challenger de manera directa, sino que habilita la competencia entre distintos oferentes.

El antecedente de 2018 y la lógica del llamado

El decreto recupera de manera explícita el antecedente del Concurso Público Internacional Costa Afuera N° 1, convocado en 2018 y adjudicado al año siguiente, que el gobierno considera un caso exitoso para reactivar la actividad exploratoria y atraer capitales internacionales. Con CAN_200, la administración de Javier Milei busca replicar ese esquema en un contexto de competencia global cada vez más intensa por los fondos destinados a exploración offshore, un terreno donde Argentina compite con cuencas de Brasil, Guyana y Namibia, entre otras.

La Secretaría de Energía, bajo la conducción de María del Carmen Tettamanti, quedó a cargo de todo el proceso administrativo: la elaboración del pliego de bases y condiciones, la definición de los requisitos técnicos y financieros para los oferentes, y —eventualmente— el otorgamiento tanto del permiso de exploración como de la concesión de explotación en caso de hallazgos comerciales. Según el anexo del decreto, el esquema contempla 120 unidades mínimas de trabajo distribuidas en dos períodos exploratorios de cuatro años cada uno, con una prórroga adicional de cinco años disponible para quien resulte adjudicatario.

El texto también fija que la explotación comercial del área quedará sujeta al pago de regalías sobre la producción, calculadas conforme a la Ley 17.319 de Hidrocarburos y a la fórmula que se establezca en el pliego licitatorio. Es un punto que la Secretaría de Energía todavía debe terminar de definir, y que en rondas anteriores fue motivo de discusión entre el Estado y las operadoras por el nivel de la carga fiscal sobre proyectos de alto riesgo geológico y elevada inversión inicial.

Arbitraje internacional y garantías para los inversores

Uno de los aspectos que más atención concentró es la autorización explícita para incluir, en los futuros contratos de concesión, cláusulas de prórroga de jurisdicción a favor de tribunales arbitrales internacionales con sede en países adheridos a la Convención de Nueva York de 1958 sobre reconocimiento y ejecución de sentencias arbitrales extranjeras. Se trata de un mecanismo que el gobierno presenta como una garantía adicional de previsibilidad jurídica, pensada para compañías que evalúan proyectos con horizontes de recupero de capital que superan la década.

El decreto es cuidadoso, sin embargo, en delimitar el alcance de esa cláusula: aclara que la eventual sumisión a arbitraje internacional no implica una renuncia de la República Argentina a la inmunidad de ejecución sobre determinados bienes. Entre ellos, las reservas del Banco Central, los bienes de dominio público, los activos vinculados a servicios públicos esenciales y aquellos que integran el patrimonio cultural, militar o diplomático del país. Es, en los hechos, un intento de equilibrar el atractivo para el capital extranjero con el resguardo de activos considerados estratégicos.

La justificación oficial insiste en que las tareas de exploración costa afuera son necesarias para determinar con mayor precisión el potencial hidrocarburífero de zonas todavía poco conocidas geológicamente. El argumento no es nuevo: el propio decreto recuerda que distintas compañías internacionales vienen manifestando interés en desarrollar proyectos en el Mar Argentino, en un momento en que la exploración marítima aparece como complemento — no reemplazo — del crecimiento que ya viene mostrando Vaca Muerta en el desarrollo no convencional.

Un mapa offshore que sigue en construcción

Lo que queda planteado con CAN_200 es apenas la primera etapa de un proceso que, según fuentes del sector, podría demorar varios meses antes de traducirse en pliegos concretos y ofertas formales. La Secretaría de Energía todavía debe definir el cronograma, los requisitos de capacidad técnica y financiera para los oferentes, y el esquema de regalías que terminará de fijar el atractivo económico del bloque.

Mientras tanto, el mapa offshore argentino sigue sumando piezas: a los bloques ya adjudicados frente a Mar del Plata se agrega ahora una franja más al norte, con Challenger Energy como primer interesado declarado pero sin garantía de adjudicación. Si el interés genuino de otras operadoras internacionales se traduce en ofertas concretas, recién ahí se sabrá si CAN_200 corre la misma suerte que el bloque uruguayo que YPF calificó como "más grande que Vaca Muerta", o si termina engrosando la lista de áreas offshore con pliego pero sin resultados.