El Gobierno formalizó la suspensión de la desregulación del practicaje y llevó alivio al sector energético
El Ejecutivo creó una mesa de negociación con el sector y acordó una rebaja tarifaria del 20%. Afectaba avances en obras de VMOS y la logística de combustibles.
Puerto Rosales se encuentra en plena expansión
Puerto RosalesEl Gobierno oficializó este jueves la suspensión de la desregulación del practicaje y pilotaje, una decisión que desactiva el conflicto con los prácticos de puerto y devuelve previsibilidad a la operatoria marítima en un momento clave para el sector energético.
A través del Decreto 716/2026, publicado en el Boletín Oficial, el Ejecutivo dejó sin efecto de manera transitoria el Decreto 690/2026, que había reformado el régimen del practicaje con el objetivo de introducir mayor competencia y reducir los costos logísticos del comercio exterior. La marcha atrás responde al acuerdo alcanzado esta semana entre las autoridades y los representantes del sector, que permitió levantar el paro que mantenía prácticamente paralizada la actividad portuaria.
Alivio
La normalización de los servicios resulta especialmente relevante para la industria energética. Durante la medida de fuerza quedaron demoradas maniobras de ingreso y salida de buques en distintos puertos del país, una situación que comenzaba a impactar tanto en la distribución de combustibles como en la llegada de embarcaciones vinculadas a la construcción de Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la principal obra de infraestructura para ampliar las exportaciones de petróleo argentino.
En el caso de VMOS, el conflicto afectaba el cronograma de ingreso de buques de apoyo destinados al montaje de las monoboyas offshore y otras tareas asociadas a la futura terminal de exportación de Punta Colorada, en Río Negro. El proyecto, impulsado por un consorcio integrado por las principales productoras de Vaca Muerta, constituye la apuesta más importante del sector para incrementar la capacidad exportadora de crudo durante los próximos años.
Demoras
Al mismo tiempo, la falta de prácticos comenzaba a generar demoras en terminales donde operan buques que transportan petróleo, naftas, gasoil y otros combustibles. Si bien las compañías lograron sostener el abastecimiento gracias a los inventarios disponibles, una prolongación de la protesta amenazaba con afectar la logística de las refinerías y la distribución hacia distintos puntos del país.
El conflicto también tenía un elevado costo económico. Según estimaciones oficiales, cerca de 200 buques permanecieron afectados por la medida de fuerza, con pérdidas que alcanzaban hasta US$100.000 diarios por embarcación, producto de las demoras en las operaciones.
Como parte del entendimiento, el Gobierno y los prácticos acordaron la reanudación inmediata de los servicios, la suspensión temporal de la reforma, la creación de una mesa intersectorial para redactar un nuevo reglamento consensuado y una reducción del 20% en las tarifas vigentes del servicio de practicaje y pilotaje.
Mesa de trabajo
La nueva Mesa de Trabajo funcionará bajo la órbita del Ministerio de Seguridad e incluirá representantes de esa cartera, de la Prefectura Naval Argentina, de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) y de los prestadores del servicio. Su objetivo será elaborar una nueva regulación que preserve la seguridad de la navegación sin resignar el objetivo oficial de mejorar la competitividad del sistema portuario.
La resolución representa una tregua en un conflicto que, en pocos días, expuso la importancia estratégica del practicaje para la economía argentina. Más allá del comercio exterior, la disputa dejó en evidencia la dependencia que tienen sectores como la energía de una logística portuaria fluida, tanto para sostener el abastecimiento interno de combustibles como para avanzar con las obras que permitirán incrementar las exportaciones de petróleo desde Vaca Muerta.
