En su día mundial, los autos eléctricos celebran su crecimiento pero marchan a contramano del mercado
Mientras los patentamientos totales cayeron 19,1% en agosto, los eléctricos treparon 892% interanual, según ACARA.
La iniciativa busca impulsar el uso y la compra de vehículos eléctricos.
Municipalidad de Luján.Este 9 de septiembre se celebra en todo el mundo el Día Mundial del Auto Eléctrico, una fecha instaurada en 2020 por la productora Green TV junto con la empresa ABB para promover la adopción de la movilidad sostenible. En la Argentina, la efeméride llega en un momento particular: el mercado automotor en general atraviesa uno de sus peores años de la última década, pero el segmento de los vehículos 100% eléctricos vive, en simultáneo, su etapa de mayor expansión desde que este tipo de tecnología empezó a comercializarse en el país.
Los números del informe mensual de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) grafican ese contraste con claridad. En agosto se patentaron 44.415 vehículos en total, una caída del 19,1% frente al mismo mes de 2025 y del 1,5% respecto de julio. En el acumulado de los primeros ocho meses del año, el mercado lleva registradas 385.091 unidades, un 13,3% menos que en igual período de 2025. Es, en términos generales, un año de retracción para la industria automotriz argentina.
Dentro de ese escenario adverso, los vehículos eléctricos son una de las pocas excepciones que crecen en lugar de retroceder. En agosto se patentaron 665 unidades 100% eléctricas, un 7,3% más que en julio y, según el relevamiento de Autoblog Argentina sobre datos de ACARA, un 892% más que en agosto de 2025. El fenómeno no es un dato aislado de un mes puntual, sino una tendencia que se viene consolidando a lo largo de todo 2026.
Un mercado que crece contra la corriente
El acumulado del año confirma la magnitud del salto: entre enero y agosto se patentaron 5.166 vehículos eléctricos en la Argentina, frente a apenas 526 unidades en el mismo período de 2025, según datos de ACARA. Es un crecimiento que multiplica casi por diez el registro del año anterior, en un contexto en el que el resto del mercado automotor se contrae.
El fenómeno no se limita a los eléctricos puros. Los híbridos, que incluyen tanto los modelos convencionales (HEV) como los enchufables (PHEV), también mostraron una expansión sostenida: en agosto se patentaron 6.991 unidades, un 9,6% más que en julio y un 159% más que en el mismo mes de 2025. El acumulado anual de este segmento llega a 51.750 unidades, un 265% más que en los primeros ocho meses de 2025.
La combinación de ambos segmentos —eléctricos e híbridos— es lo que los especialistas del sector denominan motorización alternativa, y su crecimiento contrasta con la caída generalizada que atraviesa el resto de la industria. Según un relevamiento de ANDigital sobre datos del Sistema de Información Online del Mercado Automotor de Argentina (SIOMAA), que depende de la propia ACARA, el primer trimestre de 2026 ya había mostrado un salto del 313,2% en los patentamientos de motorización alternativa respecto de igual período de 2025, un adelanto de la tendencia que se profundizó en los meses siguientes.
Qué explica el desacople con el resto del mercado
Detrás de ese crecimiento hay, según coinciden distintas coberturas del sector, una combinación de factores que incluye una mayor disponibilidad de modelos, precios de acceso más bajos que en años anteriores y un marco normativo que facilitó el ingreso de unidades importadas. El Gobierno nacional habilitó un cupo de 50.000 vehículos anuales que pueden ingresar al país sin pagar aranceles aduaneros, un esquema que el mercado de los electrificados aprovechó especialmente para ganar terreno con productos de origen asiático.
Ese marco se completa con la exención del arancel del 35% para la importación de vehículos híbridos y eléctricos provenientes de países sin acuerdo comercial con la Argentina, siempre que el precio FOB de la unidad sea menor a US$16.000, un beneficio que impulsó la llegada de modelos de entrada más accesibles. A nivel local, además, distintas jurisdicciones —como la Ciudad de Buenos Aires— mantienen exenciones impositivas plenas y sin límite de tiempo para los vehículos eléctricos puros, mientras que los híbridos acceden a beneficios que se reducen de manera gradual con los años.
Ese combo de incentivos nacionales y locales, sumado a la ampliación de la oferta de modelos disponibles, es lo que explica en gran medida por qué el segmento eléctrico creció mientras el resto del mercado automotor achicaba su volumen de ventas en un año marcado por la retracción del consumo en general.
El podio se reordena: quién vende los eléctricos en la Argentina
El liderazgo del mercado eléctrico argentino está, por ahora, claramente concentrado en una marca. BYD registró 406 patentamientos en agosto y acumula 3.744 unidades en lo que va de 2026, muy por encima del resto de sus competidores. Le siguen Chevrolet, con 334 unidades acumuladas, y BAIC, con 237. En el ranking de modelos, el BYD Dolphin Mini lidera con 2.836 unidades acumuladas, seguido por el BYD Yuan Pro con 908 y el Chevrolet Spark EUV con 331.
El dato más singular de agosto fue, sin embargo, el desempeño de Arcfox, la marca de vehículos eléctricos premium del grupo BAIC, que registró 70 patentamientos en el mes, frente a los 34 de julio: un salto mensual del 105,9% que le permitió ubicarse en el segundo lugar del segmento, detrás de BYD, y acumular 193 unidades en el año, equivalentes al 3,7% del total de patentamientos eléctricos. Su modelo Arcfox T1, un compacto con un precio de referencia de US$29.500, fue el principal motor de ese crecimiento, mientras que el Arcfox T5, un SUV crossover de mayor porte, patentó solo 9 unidades en agosto —una caída del 40% frente a julio— aunque acumula 51 unidades en el año.
El caso de Arcfox ilustra un fenómeno más amplio dentro del segmento eléctrico argentino: la creciente presencia de marcas chinas, que hoy dominan de manera casi excluyente el mercado de vehículos enchufables en el país, en contraste con lo que ocurre en el segmento híbrido, donde Toyota y Ford —a través de modelos producidos en el Mercosur, como el Corolla Cross Hybrid y el Yaris Cross Hybrid— todavía conservan una participación relevante frente al avance asiático.
Ese contraste entre segmentos no es casual: mientras los híbridos incluyen desarrollos regionales con integración de piezas del Mercosur, el mercado eléctrico puro depende casi por completo de la importación directa desde Asia, lo que explica por qué la discusión sobre aranceles, cupos y condiciones de ingreso resulta tan determinante para la evolución de este segmento específico.
Con el mercado automotor general todavía sin señales claras de recuperación y el segmento eléctrico sosteniendo un ritmo de crecimiento que no muestra signos de agotamiento, la pregunta que queda planteada para lo que resta de 2026 es hasta qué punto ese cupo de importación sin aranceles —hoy el principal sostén del boom— logrará mantenerse en las condiciones actuales, o si su eventual revisión podría frenar una de las pocas curvas ascendentes de toda la industria automotriz argentina.
