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Inversiones

Tras la asunción de Kast, la minería chilena apunta a movilizar hasta US$ 40.000 millones

Los US$12.650 millones ingresados esta semana por BHP y Freeport serían la primera señal de un ciclo mayor en Chile.

La presentación en apenas tres días de proyectos por US$12.650 millones en el sistema ambiental chileno -US$ 5.150 millones de BHP para una nueva concentradora en Escondida y US$ 7.500 millones de Freeport para asegurar la continuidad de El Abra- es tomado por los especialistas como una señal de nuevo ciclo para la minería chilena a partir del cambio de Gobierno.

Según datos sistematizados por la consultora Plusmining y publicados por Diario Financiero, existe una cartera de 23 proyectos mineros que podrían ingresar al Servicio de Evaluación Ambiental entre 2026 y más allá de 2030, por un total estimado de US$ 38.300 millones. De ese monto, un 64% corresponde a cobre, 26% a litio y el resto a oro, hierro y plata.

El dato central no es solo el volumen, sino la posibilidad de adelantar tramitaciones. De los proyectos identificados, 17 iniciativas -por cerca de US$ 28.935 millones- deberían ingresar durante el actual gobierno. Otras seis, previstas para después de 2030, podrían anticiparse si las condiciones regulatorias y de certeza jurídica mejoran.

El factor político como acelerador

El presidente José Antonio Kast asumió el 11 de marzo con un mensaje explícito de agilización de permisos y fortalecimiento de la seguridad jurídica. En Antofagasta, tras reunirse con ejecutivos de BHP, prometió que los proyectos “no serán tramitados innecesariamente” .

El ministro de Hacienda confirmó además el retorno de un renovado DL600 (Estatuto de la Inversión Extranjera en Chile), orientado a reinstalar mecanismos de invariabilidad tributaria y atraer capital extranjero. El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, sostuvo que el objetivo es consolidar una línea de inversión consistente en el tiempo.

El contraste con el período anterior es explícito: durante la discusión del royalty y el proceso constitucional, Freeport había advertido que no realizaría grandes inversiones hasta contar con mayor claridad regulatoria. Esta semana, la compañía presentó la mayor inversión minera ingresada a evaluación en al menos tres décadas.

De los anuncios a la cartera estructural

La lectura que hacen los analistas es que el ingreso temprano de Escondida y El Abra constituye una señal relevante para el mercado y para el propio gobierno, en la medida en que inaugura un ciclo proinversión que podría escalar rápidamente .

Entre los proyectos que podrían adelantarse aparecen iniciativas de cobre como Vizcachitas (Los Andes Copper) y Nueva Unión (Newmont–Teck), que en caso de anticiparse sumarían miles de millones adicionales al flujo ingresado durante el actual período presidencial .

En términos macro, la combinación de caída de leyes, presión global por asegurar oferta de cobre y transición energética crea el contexto técnico. El cambio político aporta la variable regulatoria.

Una referencia regional

Para América Latina -y especialmente para Argentina, que intenta escalar su propio portafolio cuprífero- el movimiento chileno introduce una referencia concreta: el ritmo de aprobación ambiental y la previsibilidad fiscal pueden transformar anuncios en cronogramas efectivos.

Los US$12.650 millones ingresados esta semana representan la primera señal. La cartera potencial cercana a US$ 40.000 millones define la magnitud del ciclo que podría abrirse.