Nuevo DNI con chip: quiénes están obligados a renovarlo en 2026 y cuánto cuesta

Renaper ya emite el documento con chip sin contacto y código QR. No es obligatorio para todos, pero hay casos puntuales con plazo este año.

nuevo-dni-electronico
Renaper

Desde febrero de 2026, el Registro Nacional de las Personas (Renaper) comenzó a emitir una nueva versión del Documento Nacional de Identidad que incorpora un chip electrónico sin contacto y código QR de seguridad. El cambio generó una duda inmediata en buena parte de la población: si el DNI que cada uno tiene en la billetera sigue valiendo o si hay que correr a sacar turno.

La respuesta oficial es tranquilizadora para la mayoría: los documentos actuales siguen siendo válidos hasta la fecha de vencimiento impresa en el frente de la tarjeta. No hay una campaña de recambio masivo ni una fecha límite general. Lo que sí existe es una serie de situaciones puntuales —algunas por edad, otras por trámite— en las que la renovación pasa de opcional a obligatoria.

Según informó Infobae, la actualización fue formalizada mediante la Disposición 55/2026 de la Dirección Nacional del Registro Nacional de las Personas, y responde a la necesidad de alinear el documento argentino con los estándares de seguridad que exige la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para identificación y controles migratorios.

Quiénes deben renovar el documento este año

El criterio de obligatoriedad por edad es el mismo que regía antes del cambio de formato: la primera actualización corresponde entre los 5 y los 8 años, la segunda al cumplir los 14, y a partir de ahí el documento tiene una vigencia de 15 años. Eso significa que durante 2026 están obligadas a renovar todas las personas que tramitaron su DNI en 2011, cuando ese plazo de validez se cumple.

Fuera del calendario por edad, hay otros motivos que también obligan a tramitar un nuevo ejemplar: cambio de domicilio, deterioro del documento, pérdida o robo, rectificación de datos personales y cambio registral por identidad de género. En cualquiera de estos casos, lo que se entrega ya es directamente el nuevo formato con chip, sin posibilidad de optar por el modelo anterior.

Para quien no encuadra en ninguno de esos supuestos, el mensaje del organismo es simple: no hace falta hacer nada. El nuevo DNI se va incorporando de manera progresiva, a medida que cada persona necesita renovar por algún motivo propio, y no por una decisión a demanda de cambiar solo porque salió un modelo nuevo.

Cuánto cuesta cada tipo de trámite

Los valores vigentes, según los publicó el Ministerio del Interior y replicaron distintos medios, son los siguientes para ciudadanos argentinos:

  • Nuevo ejemplar o actualización de 5/8 y 14 años: $10.000.
  • Rectificación de datos, cambio de domicilio u otros motivos posteriores: $10.000.
  • Trámite exprés: $26.000.
  • Entrega en 24 horas: $41.000.
  • Trámite al instante, en puestos habilitados: $57.000.
  • Primera identificación o actualización de datos para ciudadanos extranjeros: $20.000.

Hay además un grupo de gestiones que no tienen costo: el primer ejemplar para recién nacidos de hasta seis meses, la identificación tardía y la reposición por error u omisión atribuible al propio organismo.

La diferencia de precio entre las modalidades responde exclusivamente al tiempo de entrega. El trámite de $10.000 es el mismo documento, con la misma tecnología, que el de $57.000; lo que cambia es cuántos días —o minutos— hay que esperar para tenerlo en mano.

Qué cambia en el documento en sí

Más allá del chip y el código QR, que reemplazan al código de barras del formato anterior, el nuevo DNI suma una capa de policarbonato pensada para resistir mejor el desgaste y dificultar la falsificación física. El diseño también se actualizó con elementos de simbología nacional, como la escarapela y el Sol de Mayo.

El chip almacena información personal y biométrica de manera encriptada, lo que en los hechos agiliza las validaciones digitales de identidad —por ejemplo, en controles que ya leen el documento sin necesidad de escanear visualmente los datos impresos. Según trascendió desde el propio Renaper, versiones futuras podrían sumar un certificado de firma digital que permita firmar trámites con validez legal desde el celular, aunque esa función todavía no está confirmada ni tiene fecha.

El trámite en sí no cambió en su mecánica: se puede iniciar en un Registro Civil del domicilio o en un Centro de Documentación Renaper, sacando turno desde la aplicación Mi Argentina cuando corresponde. Lo único nuevo es lo que sale impreso —y embebido— en la tarjeta final.

Para quien tenga dudas sobre si le toca renovar, el dato más simple para chequear primero es la fecha de vencimiento del propio documento. Si todavía falta tiempo y no hay un cambio de domicilio, pérdida o trámite pendiente de por medio, el DNI actual sigue sirviendo exactamente igual que antes de que existiera la versión con chip.

Las más Leídas