ver más

Genneia amplía su apuesta solar en Mendoza y refuerza el vínculo estratégico entre energía renovable y minería

Con la entrada en operación de 180MW el Parque Solar San Rafael alcanzó su operación plena en un contexto de alta demanda de energía.

La puesta en marcha plena del Parque Solar San Rafael marca un nuevo hito para Genneia, pero también refleja una tendencia más amplia: la creciente convergencia entre el desarrollo de energías renovables y el auge de la minería.

La compañía anunció la entrada en operación comercial de los 180 MW del complejo ubicado en el sur mendocino, una obra que demandó inversiones por unos 180 millones de dólares y que se convierte en uno de los parques fotovoltaicos más importantes del país.

Con este proyecto, Genneia supera los 400 millones de dólares invertidos en Mendoza y eleva su capacidad instalada en la provincia a más de 400 MW, consolidando al distrito cuyano como uno de los principales polos de generación renovable de Argentina.

Avance conjunto

La inauguración llega en un momento particularmente relevante para la economía regional. Mientras Mendoza busca reactivar su perfil minero tras años de estancamiento, la disponibilidad de energía limpia y competitiva comienza a transformarse en un factor cada vez más valorado por los grandes proyectos de inversión.

La relación no es casual. Las compañías mineras enfrentan crecientes exigencias de sus accionistas, mercados financieros y clientes internacionales para reducir la huella de carbono de sus operaciones. En ese contexto, el acceso a contratos de abastecimiento renovable de largo plazo se ha convertido en una ventaja competitiva.

Genneia viene identificando esa oportunidad desde hace varios años. De hecho, la ampliación de San Rafael fue presentada durante Arminera bajo el argumento de acompañar el crecimiento de la demanda eléctrica proveniente de la industria y de los proyectos mineros que comienzan a tomar forma tanto en Mendoza como en provincias vecinas.

Parque Solar Anchoris - Mendoza (1) (2)

El desarrollo de la minería impulsa inversiones en energía. Imagen referencial.

La apuesta encuentra además un contexto favorable. La minería del cobre en la cordillera sanjuanina, los proyectos metalíferos mendocinos que buscan avanzar al amparo del nuevo escenario regulatorio y la expansión del litio en el NOA están generando una demanda potencial de energía que excede ampliamente la capacidad instalada actual.

Para Mendoza, el desafío es doble. Por un lado, atraer inversiones mineras y energéticas. Por otro, evitar quedar relegada frente a provincias que ya lograron posicionarse como destinos preferenciales para los grandes capitales del sector.

Ecosistema

La estrategia provincial apunta justamente a construir un ecosistema donde la disponibilidad de infraestructura energética, recursos humanos y estabilidad regulatoria funcione como un atractivo adicional para los inversores. En esa lógica, los parques solares dejan de ser únicamente proyectos de generación eléctrica para convertirse en piezas de una política de desarrollo productivo más amplia.

El fenómeno también dialoga con las prioridades del Gobierno nacional. La administración de Javier Milei ha colocado a la energía y a la minería en el centro de su estrategia exportadora, apostando a que ambos sectores aporten los dólares necesarios para sostener el crecimiento económico durante la próxima década.

La reciente aprobación de proyectos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), tanto en minería como en infraestructura energética, refuerza esa dirección. El objetivo es acelerar inversiones capaces de incrementar la producción exportable y mejorar la balanza comercial.

La entrada en operación plena del Parque Solar San Rafael constituye un paso más en ese proceso. No sólo agrega capacidad de generación renovable al sistema eléctrico nacional. También fortalece una infraestructura que podría resultar clave para abastecer la próxima ola de inversiones industriales y mineras que se proyecta para la región.