Diputados aprobó la ampliación hasta 2045 de la promoción de las energías renovables
Con un apoyo transversal, basado en los representantes de las provincias con inversiones en la materia, la extensión de beneficios tuvo un amplio respaldo.
La Cámara de Diputados dio un paso clave para el futuro del sector energético al aprobar la prórroga del régimen de promoción de las energías renovables, una norma considerada estratégica para sostener inversiones en generación eólica y solar y ampliar la participación de fuentes limpias en la matriz eléctrica argentina.
La iniciativa extiende hasta 2045 el esquema de estabilidad fiscal previsto en la Ley 27.191, sancionada originalmente en 2015, que permitió el desarrollo de buena parte de los parques renovables instalados en la última década. El proyecto obtuvo media sanción en Diputados y ahora deberá ser tratado por el Senado.
La aprobación se produjo en la misma sesión en la que la Cámara baja debatió modificaciones al régimen de Zona Fría, aunque el foco del sector energético estuvo puesto en la continuidad de los incentivos para las renovables, que vencían a fines de 2025.
Preocupación
Desde el sector empresario venían advirtiendo que la caída del régimen podía frenar inversiones millonarias, especialmente en proyectos medianos que no alcanzan la escala necesaria para ingresar al RIGI. La preocupación se había profundizado luego de que el oficialismo no lograra incluir la prórroga dentro del Presupuesto 2026, debate que terminó trabando el tema durante varios meses.
La ley original permitió movilizar inversiones por más de US$ 7.000 millones y elevar la participación de las renovables desde niveles marginales hasta cerca del 17% de la potencia instalada del sistema eléctrico argentino. El objetivo oficial para la próxima etapa es alcanzar un 35% de generación renovable hacia 2030.
El texto aprobado también mantiene beneficios fiscales y aduaneros para proyectos de generación renovable, incluyendo exenciones para importación de equipos y mecanismos de amortización acelerada. Para los desarrolladores, el principal punto es la garantía de estabilidad tributaria de largo plazo, clave en inversiones que tienen horizontes de recuperación de 15 a 20 años.
Crecimiento de la demanda
El debate aparece además en un contexto de fuerte crecimiento de la demanda eléctrica esperada para los próximos años, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta, la expansión minera —especialmente del litio y el cobre— y la instalación de nuevos proyectos industriales vinculados al RIGI. En ese escenario, las renovables buscan posicionarse como complemento de la expansión hidrocarburífera, aportando energía para grandes usuarios y reduciendo costos de abastecimiento.
La discusión también tiene una dimensión política y ambiental. Mientras el oficialismo y sectores dialoguistas sostienen que la prórroga brinda previsibilidad y permite acelerar inversiones privadas, algunos bloques opositores cuestionan el esquema de beneficios fiscales y advierten sobre la necesidad de discutir una transición energética más amplia.
Con la media sanción ya obtenida, el sector renovable espera ahora una rápida aprobación en el Senado para despejar la incertidumbre regulatoria y garantizar continuidad a uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la energía argentina.
Amplia mayoría
El proyecto fue aprobado por 148 votos afirmativos, 72 negativos y 5 abstenciones. A favor votaron la mayor parte de los bloques dialoguistas y provinciales, además de un sector importante de la oposición. El respaldo incluyó a diputados de Unión por la Patria vinculados a provincias con desarrollo eólico, solar y minero, junto con legisladores de la UCR, Encuentro Federal, Innovación Federal y parte del PRO. También acompañaron representantes de provincias petroleras y mineras que consideran a las renovables un complemento estratégico para abastecer nuevos proyectos industriales y energéticos.
La Libertad Avanza mostró una posición menos homogénea. Aunque el oficialismo no rechazó en bloque la iniciativa, varios diputados libertarios cuestionaron la continuidad de beneficios fiscales y plantearon que el sector debería avanzar hacia esquemas de mercado sin incentivos estatales. Finalmente, una parte acompañó el proyecto y otra votó en contra o se abstuvo.
Dentro del PRO también hubo matices. El sector más cercano a los gobernadores y a las provincias con inversiones renovables respaldó la extensión del régimen por considerar que aporta previsibilidad y sostiene proyectos en marcha. En cambio, algunos cuestionaron el costo tributario de mantener exenciones hasta 2045.
La UCR votó mayoritariamente a favor y defendió la continuidad de una ley que fue impulsada originalmente durante el gobierno de Mauricio Macri y que permitió la expansión de parques eólicos y solares en todo el país. Desde el radicalismo señalaron que la prórroga busca evitar un “vacío regulatorio” que pudiera frenar inversiones.
En Unión por la Patria también predominó el apoyo, aunque con discursos diferenciados. Mientras legisladores de provincias mineras y patagónicas destacaron el impacto productivo y la generación de empleo, otros sectores reclamaron mayor contenido nacional en equipos y tecnología.

