Tensión en Neuquén: Estados Unidos presiona a la Cooperativa CALF por sus contratos con Huawei
El embajador Peter Lamelas pidió reunirse con directivos de CALF para "entender las compras tecnológicas" de la cooperativa y ratificó la amenaza de restringir visas.
Peter Lamelas disertó en AmCham
Lo que comenzó como una compra habitual de equipamiento para el tendido de fibra óptica en Neuquén derivó en un capítulo inesperado de la disputa tecnológica global entre Estados Unidos y China. La Cooperativa de Electricidad de Alta Tensión Andina (CALF), la entidad que distribuye electricidad en buena parte de la provincia, quedó en el centro de una presión diplomática sostenida por parte de la embajada estadounidense a raíz de sus contratos con la compañía china Huawei.
El presidente de CALF, Marcelo Severini, recibió una carta del embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, en la que el diplomático acusa a la empresa china de responder al Partido Comunista de China y reclama que la cooperativa proteja lo que denomina "los datos de Vaca Muerta". La nota, además, solicita explícitamente una reunión con integrantes de la comisión directiva de la entidad con el fin de "entender las compras tecnológicas planificadas por la cooperativa": es decir, la embajada no se limita a cuestionar el contrato vigente, sino que busca conocer de antemano cuáles son los próximos pasos comerciales de CALF en materia tecnológica.
"Consideramos que proteger estos datos es una prioridad compartida: una cuestión que afecta la seguridad y la posición competitiva a largo plazo de la provincia, no solo los intereses de Estados Unidos", sostuvo Lamelas en la misiva, en la que también ratificó la posición de restringir el ingreso a su país —o directamente retirar la visa— a los directivos de la cooperativa si no se da marcha atrás con la contratación de tecnología Huawei.
El diplomático retomó hoy su prédica en el marco del encuentro Amcham Energy, organizado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina. De local, Lamelas redobló la apuesta: “China exige a sus empresas que le den al Estado cualquier dato que pase por su tecnología y sus redes de inteligencia artificial (IA). Todo está controlado por el Partido Comunista Chino. Esto no vale, y tampoco va a ayudar a traer inversores extranjeros a Vaca Muerta”.
El origen del conflicto: fibra óptica y un centro de datos
La tensión se remonta a abril, cuando CALF comenzó a avanzar junto a Huawei en distintos proyectos tecnológicos: una red eléctrica inteligente (Smart Grid), conectividad de fibra óptica de alta capacidad, desarrollos vinculados a inteligencia artificial e Internet de las Cosas, y un centro de datos Tier III dentro del Polo Tecnológico de Neuquén. El primer contacto formal de la diplomacia estadounidense llegó el 12 de julio, cuando el agregado de Asuntos Económicos de la embajada, Andrew Dilts, se comunicó con el gerente de Tecnologías de la Información y Comunicación de CALF, Sergio Fernández Novoa, para plantear objeciones a la expansión del equipamiento chino.
"Los mensajes tenían un tono intimidante, nada grato", describió Fernández Novoa sobre esos primeros contactos. Desde la cooperativa sostienen que su infraestructura combina proveedores de distinto origen —servidores de la estadounidense Hewlett Packard Enterprise, sistemas APC y Eaton, equipos ABB de Suiza y routers europeos MikroTik— junto con componentes de Huawei, y remarcan que otras empresas argentinas de telecomunicaciones y energía utilizan tecnología de la misma compañía china sin haber recibido advertencias similares por parte de Washington.
China entra en la disputa
El conflicto escaló un peldaño más cuando la embajada de China en la Argentina acusó a Estados Unidos de incurrir en "prácticas hegemónicas" y de avasallar la soberanía argentina al presionar a una cooperativa provincial por sus decisiones comerciales. El cruce diplomático, que hasta entonces se había mantenido en el terreno de comunicaciones puntuales entre funcionarios, pasó a involucrar directamente a las representaciones de ambas potencias en el país.
El trasfondo de la disputa remite, una vez más, al peso estratégico que Vaca Muerta le confirió a Neuquén en el tablero internacional. Para Washington, la infraestructura de telecomunicaciones que administra información vinculada a la actividad hidrocarburífera de la cuenca no es un asunto meramente comercial, sino una cuestión de seguridad nacional. CALF, por su parte, no confirmó hasta el momento ningún cambio en sus proyectos con Huawei ni en los plazos de ejecución del centro de datos, y sostiene que su única prioridad es "brindar el mejor servicio al mejor precio" para los usuarios de la provincia.
