El pedido de las petroleras para volver a invertir en Venezuela y un ultimátum de Trump
Las compañías advirtieron que hacen falta reformas estructurales. "Si no quieren entrar, solo avísenme, porque tengo 25 personas que no están aquí hoy y que están dispuestas a reemplazarlos", respondió el presidente de Estados Unidos.
Las petroleras plantearon cuáles son las condiciones para invertir en Venezuela.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reunió en la Casa Blanca a los principales ejecutivos de la industria petrolera global para acelerar su plan de reconstrucción del sector energético venezolano tras la salida de Nicolás Maduro.
El encuentro dejó al descubierto un delicado equilibrio: mientras la Casa Blanca presiona por inversiones rápidas y de gran escala, las petroleras condicionan cualquier desembolso a reformas profundas que garanticen seguridad jurídica y reglas estables a largo plazo.
Trump llegó a anticipar públicamente que las compañías estaban dispuestas a invertir hasta US$ 100.000 millones en Venezuela. Sin embargo, puertas adentro, el entusiasmo dio paso a la cautela. Los CEOs coincidieron en que el potencial geológico es enorme, pero advirtieron que el marco legal y operativo actual no permite comprometer capital sin cambios estructurales.
Las condiciones que ponen las petroleras
El planteo más contundente llegó desde ExxonMobil. Su CEO, Darren Woods, fue explícito al describir el escenario actual: "Si observamos las estructuras y marcos legales y comerciales vigentes en Venezuela, hoy en día es inviable. Por lo tanto, es necesario realizar cambios significativos en esos marcos comerciales, en el sistema legal. Debe haber protecciones duraderas para la inversión y debe haber cambios en las leyes de hidrocarburos del país".
En la misma línea, Ryan Lance, CEO de ConocoPhillips, sostuvo que el regreso de las grandes compañías requiere una reforma integral del sector: "Debemos considerar la reestructuración de todo el sistema energético venezolano, incluyendo PDVSA. Si podemos hacerlo y pensar con audacia, existe la oportunidad de actuar con rapidez y restaurar la calidad de lo que sucedió en Venezuela o lo que se perdió en los últimos veinticinco años".
Ambas empresas, que cuentan con fallos internacionales a su favor por expropiaciones pasadas, también dejaron en claro que las inversiones en hidrocarburos se planifican con horizontes de varias décadas. "Las inversiones que hacemos abarcan décadas y décadas, por lo que no abordamos ninguna oportunidad con una mentalidad a corto plazo", remarcó Woods, quien definió a la Venezuela actual como “uninvestable”.
El ultimátum de Trump y el caso Chevron
Frente a esa cautela, Trump endureció el tono y dejó mensajes directos ante las cámaras. "Si no quieren entrar, solo avísenme, porque tengo 25 personas que no están aquí hoy y que están dispuestas a reemplazarlos", lanzó. Luego fue aún más claro sobre el rol de Washington: "Vamos a tomar la decisión de qué empresas petroleras van a entrar… Ustedes están tratando directamente con nosotros, no están tratando con Venezuela".
El presidente también condicionó la permanencia futura de las compañías: "Si llegamos a un acuerdo, van a estar ahí por mucho tiempo. Si no llegamos a un acuerdo, no van a estar ahí en absoluto". Y prometió garantías totales para quienes acepten el esquema estadounidense: "Total seguridad, total protección".
En ese contexto, Chevron apareció como la excepción. Su CEO, Mike Wirth, confirmó que la compañía —la única major estadounidense que sigue operando en Venezuela— evalúa acelerar su actividad: "Podemos aumentar nuestra producción, dentro de nuestros propios planes de inversión disciplinados, en aproximadamente un 50% tan solo en los próximos dieciocho a veinticuatro meses, y eso es simplemente aprovechando lo que ya tenemos sobre el terreno".
La reunión dejó así un mensaje dual: Trump acelera y presiona para reactivar el petróleo venezolano bajo control estadounidense, mientras las petroleras reclaman primero un nuevo marco institucional que vuelva “invertible” a uno de los mayores reservorios de crudo del mundo.

