El Gobierno volvió a postergar la actualización de los impuestos a los combustibles para evitar una suba en naftas y gasoil

La decisión del Gobierno Nacional busca evitar el impacto en los surtidores en tiempos en los que se intenta contener la inflación.

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Milagros Lostes - MDZ

En línea con su estrategia de contención inflacionaria, el Gobierno nacional volvió a postergar la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, una decisión que busca evitar un nuevo aumento en los precios de las naftas y el gasoil en un contexto donde la desaceleración de la inflación se convirtió en uno de los principales objetivos económicos de la administración de Javier Milei.

La medida fue oficializada mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial y extiende nuevamente la suspensión parcial de los incrementos correspondientes a períodos anteriores, que debían trasladarse a los surtidores durante junio. De esta manera, el Ejecutivo continúa dosificando el impacto de los tributos para evitar que una actualización plena genere un salto significativo en los precios finales de los combustibles.

Atraso

La decisión implica mantener congelada una parte importante de los aumentos acumulados en los impuestos sobre los combustibles, que desde 2023 vienen registrando sucesivas postergaciones por parte de distintos gobiernos. Aunque durante los últimos meses la administración libertaria avanzó con algunas actualizaciones parciales, todavía persiste un importante atraso tributario pendiente de aplicación.

Según estimaciones del sector, una actualización total de los impuestos acumulados tendría un impacto considerable sobre los valores de venta al público, especialmente en el caso de las naftas y el gasoil. Por ese motivo, el Gobierno optó nuevamente por aplicar una estrategia gradualista para evitar presiones adicionales sobre el índice de precios al consumidor.

La medida refleja una de las principales contradicciones que enfrenta actualmente la política económica. Mientras el Gobierno impulsa una reducción de subsidios en distintos segmentos del sector energético y busca recomponer precios relativos, al mismo tiempo mantiene intervenido el esquema impositivo de los combustibles para moderar el impacto inflacionario.

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Los conductores misioneros buscan cruzar la frontera para ahorrar hasta 30% del precio en el surtidor.

Los conductores misioneros buscan cruzar la frontera para ahorrar hasta 30% del precio en el surtidor.

Más buffer

La decisión se da en medio de un también extendido "buffer" para amparar el precio de los combustibles del impacto de los valores del Brent a raíz del conflicto en Medio Oriente. Ese amortiguador no incluía eventuales saltos por impuestos, que ahora también se postergan de modo extraordinario.

En el mercado consideran que el diferimiento de los impuestos funciona como una herramienta de corto plazo para sostener la desaceleración de los precios, aunque también genera un stock creciente de incrementos pendientes que eventualmente deberán ser absorbidos por el sistema. La situación adquiere relevancia porque los tributos representan una porción significativa del precio final que pagan los consumidores en las estaciones de servicio.

Para las petroleras y refinadoras, el esquema mantiene un factor de incertidumbre. Las empresas siguen de cerca tanto la evolución de los precios internacionales como la política tributaria local, ya que ambos elementos inciden directamente sobre la formación de precios en el mercado doméstico.

Impacto fiscal

La decisión también tiene impacto fiscal. Cada postergación implica resignar parcialmente recursos tributarios que deberían ingresar al Estado a través del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). En un contexto donde el Gobierno sostiene como prioridad el equilibrio de las cuentas públicas, la administración de estos tributos se convirtió en una variable sensible dentro de la estrategia económica.

Así, mientras el Ejecutivo continúa mostrando como principal activo la desaceleración inflacionaria, los combustibles vuelven a ocupar un lugar central en el delicado equilibrio entre recaudación, precios y actividad económica. La decisión de postergar otra vez la actualización impositiva permite evitar un aumento inmediato en los surtidores, pero mantiene abierta una discusión que el sector considera inevitable: cuándo y cómo se absorberá el atraso acumulado en los impuestos que gravan a las naftas y el gasoil.

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