El Gobierno nacional proyecta un superávit de US$60.000 millones en energía y minería dentro de cinco años
El secretario de Energía y Minería, Daniel González, aseguró que “en la medida que mantengamos este rumbo, no existirá más la restricción externa”.
Daniel González pronosticó exportaciones en minería y energía por US$ 60.000 millones para dentro de cinco años
El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, aseguró que la Argentina está en condiciones de superar uno de sus principales condicionantes históricos —la falta de divisas— si logra sostener el actual esquema económico y regulatorio y auguró una balanza energética positiva de US$ 60.000 millones dentro de cinco años.
“En la medida que mantengamos este rumbo, no existirá más la restricción externa”, afirmó durante su participación en el AmCham Summit, el principal encuentro anual de la AmCham Argentina, que reúne a referentes del sector privado, funcionarios y líderes económicos para debatir el clima de negocios y las perspectivas de inversión en el país.
En esta edición, el eje estuvo puesto en la estabilización macroeconómica y las reformas estructurales impulsadas por el Gobierno, con fuerte foco en la generación de condiciones para atraer capitales y reactivar sectores clave como energía y minería.
“Volvimos a un país normal”
González planteó que el principal cambio de fondo es el giro en el modelo económico. “El más importante es la vuelta de Argentina al capitalismo, eso hace que sea un país donde los inversores digan ‘acá quiero estar’”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó la importancia de la estabilización macroeconómica: “Vas a invertir en un país donde sabés que los impuestos no van a subir, que van a tender a bajar, donde claramente la inflación va a bajar”.
Para el funcionario, este nuevo escenario ya está teniendo impacto concreto: “Hay exportaciones porque hay gente que está dispuesta a volver a invertir en Argentina”.
Cambios regulatorios y rol del Estado
El funcionario también puso el foco en el nuevo marco normativo del sector energético, a partir de la Ley Bases y las modificaciones en hidrocarburos, gas y electricidad.
“Ponemos la maximización de recursos y los precios internacionales en el centro de la política energética, donde nos restringimos como reguladores”, explicó.
En esa línea, defendió el cambio de enfoque del Estado: “Nuestro trabajo no es competir ni restringir, sino crear condiciones para que el sector privado pueda desarrollarse”.
Y subrayó un punto clave de la actual política energética: “No instalamos un barril criollo ni intervenimos artificialmente en los precios”.
RIGI: “una historia de éxito”
Uno de los ejes centrales de su exposición fue el RIGI, al que calificó como “una historia de éxito”.
“Extendimos el régimen un año más y en simultáneo incluimos el desarrollo del upstream”, señaló. Según detalló, ya hay dos proyectos presentados, un tercero en camino y “otros 7 u 8” en preparación.
González explicó que el esquema permite mejorar la rentabilidad de proyectos marginales: “Dentro del campo podés desarrollar pozos o áreas que no tenías previsto desarrollar, porque los economics eran muy justos”.
Además, destacó que el límite temporal del régimen —vigente hasta julio de 2027— actúa como incentivo: “Permite que se adelanten inversiones”.
En ese marco, anticipó: “Vamos a ver un aumento de inversiones en el sector de petróleo y gas fortísimo en los próximos 18 meses”.
Producción récord y salto exportador
El funcionario también repasó los indicadores del sector. Recordó que a fines del año pasado la producción de petróleo alcanzó los 890.000 barriles diarios y proyectó: “Creo que vamos a tocar el millón de barriles este año”.
En gas natural, condicionó el crecimiento a la infraestructura: “En la medida que tengamos las terminales de licuefacción —y estamos a poco más de un año de tener la primera— vas a ver un crecimiento muy fuerte”.
Con ese escenario, planteó una proyección ambiciosa: “De acá a cinco años, Argentina tendrá una balanza comercial energética y minera de 60 mil millones de dólares”.
Y aclaró: “No estamos hablando del potencial de los recursos a largo plazo, sino de proyectos concretos en cinco años”.
Impacto del contexto internacional
Respecto al escenario global, González consideró que el impacto es “moderadamente positivo” para la Argentina.
Si bien reconoció efectos negativos de corto plazo —como el encarecimiento del GNL para generación eléctrica y del gasoil—, destacó que el país se beneficia por su perfil exportador: “Exportamos el 40% del petróleo que producimos”.
Además, señaló un cambio estructural en el mundo: “Hay un giro claro de prioridades, de la sustentabilidad energética a la seguridad energética”.
Finalmente, González remarcó el cambio en la dinámica entre el Estado y el sector privado.
“Las empresas se autorregularon y decidieron en qué medida hacían el pass through a precios, sin intervención del gobierno”, afirmó.
Y concluyó: “A veces, no hacer algunas cosas es tan importante como hacerlas. Dejamos que el sector privado se autorregule porque sabe que, si estas condiciones se mantienen, la posibilidad de hacer negocios y maximizar el potencial es inmensa. Claramente estamos todos en el mismo barco”.


