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Uranio y financiamiento: Jaguar define la hoja de ruta de sus activos en Argentina

La firma avanzó en el NYSE para acceder a mayor liquidez y sostener el desarrollo de sus proyectos de uranio en Argentina y Colombia.

La decisión de salir a cotizar en Estados Unidos por encima de Canadá marcó el rumbo financiero de Jaguar Uranium. La compañía optó por el New York Stock Exchange (NYSE) priorizando acceso a mayor volumen de capital, liquidez y operación directa en dólares, aun cuando implicó un proceso más costoso y extenso.

Fundada a fines de 2023 por ocho socios, Jaguar Uranium se posiciona como una compañía junior de exploración con foco en uranio en América Latina. Su desarrollo comenzó con la adquisición del proyecto Berlín, en Colombia y continuó con la incorporación de activos en Argentina, incluyendo Huemul (Malargüe, Mendoza), áreas en Sierra Pintada (Mendoza) y el proyecto Laguna Salada en Chubut. Con esta base, la compañía consolidó un portafolio de cuatro proyectos de exploración.

Nueva York frente a Canadá: la lógica detrás de la decisión

El proceso de salida a bolsa se extendió por aproximadamente un año y diez meses, desde abril de 2024 hasta febrero de 2026. En ese camino, la compañía evaluó alternativas como Toronto, tradicional mercado para compañías junior, pero finalmente se inclinó por Estados Unidos.

La decisión estuvo vinculada a tres factores centrales. Por un lado, “acceso a volúmenes más grandes en la salida”; por otro, “mayor liquidez en el momento de una venta”; y, como tercer punto, “no estar sujetos al riesgo cambiario, simplemente invertir en dólares”, según explicó Luis Ducassi, executive chairman de Jaguar, al detallar los criterios que inclinaron la balanza hacia Nueva York durante el Andean Capital Forum realizado en Mendoza.

“Fue una vía un poco más cara, un poco más ardua, más larga”, reconoció, en referencia a un proceso que demandó cerca de US$2 millones. Sin embargo, sostuvo que “los beneficios valían la pena”, en función de las condiciones del mercado estadounidense.

La operación registró una demanda por US$72 millones, de los cuales se captaron US$5 millones, en una decisión deliberada de “dejar un poco de apetito a los inversionistas que no pudieron entrar”.

Una ventana de mercado alineada

El IPO se concretó en un contexto favorable, con los principales índices estadounidenses en niveles elevados y un escenario de creciente interés por el uranio. “Había todavía mucho apetito por el uranio”, señaló Ducassi, al tiempo que destacó que la operación coincidió con una mejora en la percepción de riesgo de países como Argentina y Colombia.

El timing fue determinante. “Se alinearon las estrellas”, resumió, al explicar que pocas semanas después el contexto internacional habría dificultado una colocación de estas características.

Con los fondos obtenidos, Jaguar Uranium avanzó en la reactivación de sus proyectos. En Colombia, el foco está puesto en Berlín, mientras que en Argentina la compañía inició campañas de prospección en Huemul y en Laguna Salada.

“Estamos iniciando un proceso de prospección en los próximos días”, indicó Ducassi sobre Huemul, al tiempo que confirmó trabajos en paralelo en Chubut. En ambos casos, el objetivo es “traer a valor presente los recursos” previamente definidos, incluyendo estimaciones cercanas a 10 millones de onzas.

En paralelo, la compañía evalúa nuevas oportunidades: “Estamos buscando expandir no solamente recursos dentro de los proyectos que tenemos, sino también expandir el número de proyectos”.

Uranio y posicionamiento regional

La estrategia de la compañía se apoya en una visión de mediano plazo sobre el rol del uranio. En ese marco, la energía nuclear aparece como una alternativa de transición dentro del sistema energético global.

“Definitivamente va a traer oportunidades a los países en América Latina”, planteó Ducassi, al referirse al reposicionamiento del sector, y destacó que Argentina ya cuenta con una base relevante: “hay un 11% de la matriz energética que es generada a través de energía atómica”.

En un contexto donde el acceso al capital define el ritmo de los proyectos, la elección del mercado de financiamiento adquiere un rol central. La decisión de Jaguar Uranium de priorizar Nueva York por sobre Canadá responde a esa lógica: maximizar acceso, profundidad y estabilidad en el mercado de capitales.

“Al final los beneficios valían la pena”, sintetizó Ducassi, en una definición que resume el criterio detrás de una decisión que excede lo financiero y se posiciona como parte estructural del desarrollo de la compañía.