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Petróleo

Vaca Muerta entra en una nueva etapa: las petroleras aceleran inversiones y piensan en mercados globales

Operadoras que trabajan en Vaca Muerta coincidieron en un nuevo eje para el shale argentino: infraestructura, competitividad y exportación en la discusión.

Parte de las operadoras que hoy impulsan el desarrollo de Vaca Muerta comenzaron a mostrar una coincidencia cada vez más marcada sobre el futuro de la formación: la discusión dejó de centrarse únicamente en el potencial geológico del shale argentino y pasó a enfocarse en cómo transformar ese recurso en una plataforma exportadora de escala global.

Durante las Jornadas de Energía organizadas por Diario Río Negro en Neuquén, compañías como Vista, Pampa Energía, Pan American Energy (PAE) y Chevron expusieron planes de expansión, inversiones, obras de infraestructura y estrategias de competitividad que muestran una nueva etapa para Vaca Muerta. El foco empresarial ya no aparece puesto exclusivamente sobre el crecimiento de producción, sino sobre la capacidad de sostener operaciones competitivas, desarrollar infraestructura y consolidar acceso a mercados internacionales.

Una nueva escala para Vaca Muerta

Uno de los anuncios de mayor magnitud llegó por parte de Vista Energy. Su director de operaciones, Matías Weissel, confirmó un plan de inversión de US$5.600 millones hacia 2028 y proyectó alcanzar una producción de 208.000 barriles diarios, dentro de una estrategia de largo plazo que apunta a llegar a los 250.000 barriles por día hacia 2030.

La compañía destacó además que atraviesa un proceso de expansión apoyado en adquisiciones, consolidación de bloques y crecimiento operativo dentro de áreas clave de Vaca Muerta como La Amarga Chica, Bandurria Sur y Bajo del Toro.

En paralelo, Weissel remarcó que Argentina comenzó a ocupar un lugar cada vez más visible dentro del mercado energético internacional, en un escenario donde el shale argentino empieza a ser observado como un proveedor de exportación y no solamente como una solución para el abastecimiento interno.

Infraestructura y evacuación

Otra de las cuestiones que atravesó las presentaciones empresariales fue la necesidad de acelerar infraestructura para sostener el crecimiento productivo. Pampa Energía expuso el caso de Rincón de Aranda, uno de los desarrollos que la compañía impulsa en Vaca Muerta y que actualmente produce unos 27.000 barriles diarios.

La firma señaló que el área debió desarrollarse prácticamente desde cero, incluyendo oleoductos, gasoductos e instalaciones de evacuación. Según explicó la empresa, la inversión acumulada ya superó los US$1.000 millones.

Dentro de ese esquema, Pampa detalló la construcción de un oleoducto de 37 kilómetros y su futura conexión con Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), uno de los proyectos considerados estratégicos para ampliar la capacidad exportadora de petróleo desde la cuenca neuquina.

Las declaraciones dejaron en evidencia que el crecimiento de producción empieza a depender cada vez más de la capacidad de evacuar volúmenes crecientes de petróleo y gas hacia mercados externos.

El salto exportador y el GNL

PAE llevó la discusión un paso más allá al plantear el rol que tendrá el gas natural licuado (GNL) dentro de la próxima etapa de desarrollo energético argentino. Durante su exposición, el vicepresidente de Estrategia Corporativa de la compañía, Juan Martín Bulgheroni, sostuvo que Argentina dejó atrás el escenario deficitario en materia energética y comenzó a consolidarse como un potencial exportador regional y global.

En ese marco, destacó el papel de los proyectos de GNL y señaló que iniciativas como Argentina LNG permitirían colocar volúmenes de gas argentino en mercados internacionales de gran escala. Según indicó, el proyecto demandará inversiones por US$21.000 millones durante 20 años.

Bulgheroni también vinculó directamente la viabilidad de estos proyectos con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al considerar que la competencia internacional por mercados de GNL obliga a Argentina a mejorar condiciones para captar capitales de largo plazo.

La visión de PAE mostró cómo Vaca Muerta comenzó a integrarse a una discusión energética global, donde ya no sólo se habla de producción de gas, sino de acceso a mercados, seguridad energética y exportación de GNL.

Competitividad global y previsibilidad

Chevron, en tanto, puso el foco sobre uno de los temas que empieza a ganar mayor relevancia dentro de la industria: la competitividad internacional.

La country manager de Chevron Argentina, Ana Simonato, sostuvo que Vaca Muerta puede compararse con algunos de los principales hubs de Norteamérica, aunque remarcó que el desafío pasa por reducir costos, mejorar infraestructura y sostener condiciones de previsibilidad para competir por inversiones globales.

La ejecutiva explicó que la compañía busca reducir la brecha de costos entre Argentina y la cuenca Permian, considerada uno de los principales polos de productividad hidrocarburífera de Estados Unidos.

Además, remarcó que la previsibilidad regulatoria y la estabilidad de largo plazo son factores centrales dentro del portafolio global de inversiones de la compañía, especialmente en una industria donde los capitales compiten entre distintas jurisdicciones.

Las distintas exposiciones dejaron una señal común: para las principales operadoras, el potencial geológico de Vaca Muerta ya no aparece como la principal discusión. El eje comienza a desplazarse hacia infraestructura, competitividad, acceso a mercados y capacidad de sostener proyectos de escala internacional durante las próximas décadas.