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El oro y la plata corrigen con fuerza a la baja en medio del shock petrolero

El repunte energético reduce las expectativas de recortes de tasas y tensiona a los metales preciosos como el oro.

El oro registra una fuerte caída en medio del shock energético.

El oro registra una fuerte caída en medio del shock energético.

MDZ

El derrumbe simultáneo del oro y la plata en los mercados internacionales volvió a poner en evidencia que, en contextos de shock energético, el comportamiento de los metales preciosos puede apartarse del manual clásico del “refugio seguro”.

El oro al contado llegó a caer hasta 6% en una sola jornada, testeando el nivel de US$ 4.500 por onza, un piso que no se veía desde la corrección de fines de enero . Con siete ruedas consecutivas en baja -la racha negativa más extensa desde 2023- el metal se ubica más de US$ 1.000 por debajo del máximo histórico alcanzado hace apenas dos meses.

La plata mostró un ajuste todavía más pronunciado: retrocedió más de 10% y perforó los US$ 66 por onza, acumulando una caída superior al 45% desde el pico de US$ 121,65 registrado en enero.

Energía cara, tasas altas

El detonante no fue un cambio estructural en la demanda física, sino el impacto geopolítico sobre los precios de la energía. La escalada del conflicto en Medio Oriente impulsó petróleo y gas, alimentando expectativas de mayor inflación global. En ese escenario, la Reserva Federal optó por mantener las tasas sin cambios y proyectó apenas un recorte para el año, condicionado a que la inflación ceda.

La lógica financiera indica que si la inflación se acelera y las tasas permanecen elevadas, los activos que no generan rendimiento -como el oro- pierden atractivo relativo frente a instrumentos con retorno. Algunos analistas citados en el informe incluso advierten que el metal dejó de comportarse como refugio tradicional y pasó a ser percibido como una posición especulativa.

El comportamiento actual remite al verano de 2022, tras la invasión rusa a Ucrania, cuando la volatilidad energética derivó en una corrección del oro de hasta 18% desde sus máximos, en un contexto de subas agresivas de tasas por parte de la Fed.

Aun así, el balance anual muestra matices: pese a la corrección reciente, el oro acumula una suba cercana al 7% en lo que va del año, mientras que la plata registra una leve caída de alrededor del 1%.

Impacto para Argentina

Para la Argentina, donde el oro y la plata representan una porción relevante de las exportaciones mineras -con fuerte peso en provincias como Santa Cruz, San Juan y Jujuy- la volatilidad no es un dato menor. Si bien el nivel actual de precios continúa históricamente alto, una corrección prolongada puede afectar flujos de inversión, financiamiento y valuaciones de proyectos en desarrollo.

El episodio también deja una señal estratégica: en escenarios de tensión geopolítica, la energía puede absorber el rol de activo refugio que tradicionalmente ocupaban los metales preciosos. Para economías productoras, entender esa dinámica es clave para proyectar ingresos, regalías y decisiones de expansión en un ciclo donde inflación, tasas y geopolítica vuelven a marcar la agenda global.

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