Con volatilidad geopolítica, el oro encuentra piso cerca de los US$4.500

El oro recupera terreno tras tres semanas de caída y volatilidad geopolítica, mientras el mercado evalúa el impacto del conflicto en Medio Oriente.

El oro no es un refugio para las grandes fortunas.

El oro no es un refugio para las grandes fortunas.

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El precio del oro se estabilizó en torno a los US$4.500 por onza tras registrar una suba de hasta 1,9% en la jornada, en un contexto de alta incertidumbre por la evolución del conflicto en Medio Oriente y las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos.

El movimiento se explicó por la reaparición de compradores que aprovecharon las bajas recientes, en un escenario donde persisten las preocupaciones por la inflación. A pesar del avance del petróleo, el metal mostró resistencia y logró sostener niveles cercanos a ese umbral.

En paralelo, el mercado volvió a incorporar expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, luego de señales de que las proyecciones de inflación a largo plazo se mantienen contenidas. Este factor resulta relevante para el oro, dado que tasas más elevadas tienden a afectar negativamente a los activos que no generan rendimiento.

Impacto del conflicto y presión sobre los precios

La dinámica geopolítica continúa condicionando la evolución del metal. La posibilidad de una escalada en Medio Oriente se mantiene vigente, con amenazas sobre infraestructura energética, ataques en distintos puntos de la región y la participación de nuevos actores en el conflicto.

Este escenario alimenta el riesgo de un enfrentamiento prolongado, con impacto potencial sobre la inflación global y las decisiones de política monetaria. En ese contexto, el oro acumula una caída cercana al 14% desde el inicio de las hostilidades a fines de febrero.

La corrección reciente llevó a los indicadores técnicos a niveles de sobreventa, previo a la estabilización de los precios tras tres semanas consecutivas de bajas.

Al mismo tiempo, comienza a tomar relevancia el riesgo de desaceleración económica. Parte del mercado advierte que este escenario podría reducir los rendimientos de los bonos del Tesoro, lo que disminuiría el costo de oportunidad de mantener oro y podría favorecer su demanda.

Flujo de bancos centrales y tendencia de corto plazo

Las compras de bancos centrales han sido un sostén clave del precio del oro en los últimos años. Sin embargo, en el actual contexto se registraron ventas relevantes, como la desinversión de aproximadamente 60 toneladas por parte del banco central de Turquía.

En el corto plazo, el comportamiento del precio continúa condicionado por anuncios de política exterior y señales macroeconómicas, en una etapa de consolidación posterior al rally que llevó al metal a máximos históricos a comienzos de año.

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