Litio en Argentina: por qué es el nuevo oro y cuánto puede crecer
El 70 % de la producción se destina a baterías. Proyectos en Jujuy, Salta y Catamarca y el rol clave del litio en la transición energética global.
Salares y litio, en Triángulo de oro de Sudamérica que integra Argentina.
ShutterstockEl litio se consolidó como uno de los recursos más estratégicos del siglo XXI. Su principal uso es la fabricación de baterías recargables, especialmente para autos eléctricos, almacenamiento de energía y dispositivos electrónicos. Este cambio de paradigma está directamente vinculado a la transición energética global y a la descarbonización de la economía.
A nivel mundial, la demanda de litio está creciendo de forma acelerada. Según la Agencia Internacional de Energía (IEA), podría multiplicarse por más de cuatro hacia 2030, impulsada principalmente por el crecimiento de la movilidad eléctrica. Actualmente, más del 70% del litio producido se destina a baterías.
Argentina y el Triángulo de oro
Argentina forma parte del denominado Triángulo del Litio, junto a Chile y Bolivia, una región que concentra más del 50% de los recursos globales. En el país, los principales yacimientos se encuentran en salares de altura en las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca.
En Argentina, los principales proyectos de litio en operación se concentran en el norte del país. En Jujuy, el proyecto Olaroz —operado por Arcadium Lithium— produce en torno a 15.000–17.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE), mientras que Cauchari-Olaroz, operado por Exar (Ganfeng Lithium + Lithium Argentina), inició producción recientemente con una capacidad que supera las 40.000 toneladas anuales en régimen.
En Catamarca, el proyecto Fénix en el Salar del Hombre Muerto, operado por Livent, aporta cerca de 20.000 toneladas anuales. A estos se suman desarrollos en expansión como Olaroz II, y proyectos en construcción avanzada como Sal de Vida (Catamarca) y Centenario-Ratones (Salta), que comenzarán a aportar volumen en los próximos años.
Los más de 40 proyectos en distintas etapas
En términos de exportaciones, el litio ya se consolidó como uno de los minerales más dinámicos del país. Argentina exporta actualmente más de USD 800–1.000 millones anuales en litio, con destino principal a China, Corea del Sur y Japón, donde se procesa para la industria de baterías.
El volumen exportado acompaña el crecimiento productivo, con más de 40.000 toneladas de LCE enviadas al exterior por año. Con los proyectos en expansión y construcción, el país podría triplicar sus exportaciones antes de 2030, consolidándose como uno de los principales proveedores globales en la cadena de valor de la electromovilidad.
Además, hay más de 40 proyectos en distintas etapas, incluyendo desarrollos avanzados como Sal de Vida (Catamarca) y Centenario-Ratones (Salta). Si se concretan, podrían triplicar la producción en menos de una década.
El desafío para Argentina no es solo productivo, sino estratégico: pasar de exportar materia prima a desarrollar una cadena de valor vinculada a baterías y tecnología. Ahí se juega el verdadero impacto económico del litio.
