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"El que no tiene un plan, planifica su fracaso"

Radicado en San Juan, Santiago Maquieyra advierte que el trabajo a 4.000 metros de altura es una experiencia una, que forma comunidades de vida y permite desarrollar liderazgos de un modo especial.

Tras una vasta trayectoria en el área de logística, Santiago Maquieyra se radicó en San Juan para trabajar en la minería, donde los desafíos cobran otra dimensión. "Es una experiencia fantástica. Yo la recomiendo, no sé si para cualquiera, pero te ayuda en una madurez laboral y personal", resume.

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La importancia de la logística

-La logística es básicamente desde que se detecta la necesidad hasta que se hacen los pedidos y pasa la parte previa a la compra y después la compra se concreta y los bienes llegan a quien los necesita. Básicamente esa es la logística que nació en conceptos militares, en las guerras. En minería es una logística totalmente diferente, extrema, que requiere muchísima coordinación y varios puntos intermedios donde pueden pasar muchas cosas imprevistas. Cada día puede pasar un montón de cosas, entonces hay que estar atento, hay que tener un buen proceso, un buen seguimiento, un buen soporte y estar permanentemente activo en todo lo que pueda pasar, porque se traduce en plata.

La experiencia en minería

Es una logística muy desafiante, de caminos de alta montaña que no siempre están bien mantenidos, son de tierra mejorada y vas con camiones seis por cuatro, que son una especie de doble tracción. Generalmente van en convoy cuatro o cinco o seis camiones con camionetas guías adelante y detrás. Una comunicación permanente. Trazabilidad permanente satelital. Porque la verdad que si pasa algo… Todos con doble chofer, de manera que si pasa algo tenés que tener un plan. Siempre digo el que no tiene un plan planifica su fracaso. Eso no puede fallar. Vos tenés tener un buen plan de contingencia si pasa algo. Por eso te digo que es una logística muy diferente a lo que tradicional que uno conoce y que ve en el supermercado con el camioncito descargando, que es súper complejo y totalmente valorable. Pero esto es distinto.

-Y ya que hablamos de plan, ¿no tendría que haber un plan maestro?

-Sí, totalmente de acuerdo. Lo que vos decís es cierto, lo que pasa es que el plan en este sentido se va a ir armando en función de cómo vayan saliendo los proyectos y las inversiones, porque la realidad es que el RIGI compromete ciertos montos pero los plazos pueden ser un poco variables y la inyección no va a ser de todo el monto en una vez. Entonces ahí tiene que haber un alineamiento estratégico de la parte privada. También los players locales tienen una preponderancia. Cierto, cierto terreno a favor en el hecho de conocer la industria minera y ser locales, pero a la vez necesitan sinergias con otros proveedores que tengan una espalda mayor. A ninguno de los que están, por más buenos que sean, les va a dar la espalda. Quizás para atender necesidades de megaproyectos con inversiones fantásticas como las que estamos viendo que se vienen. Entonces va a pasar eso y creo que el plan vos podés tenerlo delineado en el macro, pero la parte privada va a ser la ejecución y la sintonía fina.

Integración local de la mano de obra local

-Es un debate difícil. Tiene que darse. Pero lo cierto es que como acabamos de decir muchas veces la espalda no nos da para hacer el cien por cien, el cien por cien de la solución o la respuesta a las necesidades. Entonces hay que ver de qué manera se colabora para generar sinergia. Y bueno, entendiendo que va a ser una matriz combinada. Para mí es una matriz de proveedores locales con proveedores especializados de afuera. A largo plazo podés hacer estrategias para captar know how y empezar a desarrollar algunas cosas acá.

Los proyectos son en muy corto plazo. Despega mucho de golpe. Entonces necesitas tener mucha inmigración, mucho obrero especializado, oficios que se necesitan para, sobre todo para la parte de construcción. Los primeros cinco años del proyecto son construcción y ahí requieres una mano de obra intensiva que la vas a tener pero no va a alcanzar. Yo creo la magia está en ver de qué forma logras lo más posible ayudar a los locales, que son los que en definitiva asumen los riesgos y un montón de temas que tienen que ver con estar cerca de los proyectos mineros y a la vez la permeabilidad. Decir bueno, ok, ya estamos saturados, damos participación a la gente que quiera venir a colaborar.

La visión desde Buenos Aires

-Yo yo nací en Buenos Aires y en 2013 decidí irme a San Jua. Fui muy entusiasmado a radicarme en una provincia que sinceramente no conocía y a descubrir un mundo que desde Buenos Aires no se conoce. No es culpa de nadie, simplemente que hay mucho por conocer y los medios muestran lo que pueden cuando es conveniente. No veo mala intención ahí, pero es un mundo aparte. Estar en un sitio a 4.500 metros de altura, a siete horas de San Juan capital con -20 paleando nieve para entrar a tu oficina... Es extremo en todo sentido. Es difícil de explicar y muy desafiante en lo laboral, en lo personal. A veces tiene que pensar en Chile para descubrir lo que significa la cultura minera. Digo, porque no la tenemos. A lo mejor San Juan era la única provincia donde habían hecho un proceso fuerte en su momento y ahora claramente lo van a retomar.

San Juan y la minería

-San Juan tiene una actitud muy proactiva. Es un pueblo que ha sufrido dos terremotos importantes, en el 44 y el 77. Es la ciudad capital más nueva de la Argentina en concepto de desarrollo y diseño. Y ellos, El sanjuanino es muy agradecido de la actividad minera y de hecho valida una licencia social para operar. Importante porque ha sido un crecimiento exponencial el que tuvo San Juan. Los que han nacido ahí te hablan de un San Juan antes y después de la minería en cuanto a desarrollo, infraestructura. La verdad que la calidad de vida hoy en San Juan es muy similar a la que puede tener en cualquier ciudad capital importante del mundo Es muy hostil en un sentido natural, pero es desafiante. Desarrollar actividades en San Juan es desafiante

Minería y petróleo

-Para mí fue excelente conocer los dos mundos. No es que soy un experto, pero. Pero he tenido experiencia. Tiene muchas similitudes en los desafíos. Quizá la energía en cuanto a petróleo es más convencional, digamos, está más procedimentado, es más homogéneo, hay menos para dispersarse. Minería depende mucho si es cobre, si es litio, si es oro, si hay voladuras, si es a cielo abierto, si es subterránea, tiene su impronta diferente cada proyecto y la logística que es mucho más compleja. Por lo menos lo que yo conozco de petróleo siempre es en llanura, es menos desafiante en ese sentido y los resultados son más rápidos. La logística es compleja y es similar en cuanto a los montos y las urgencias, las necesidades que pasan, la dinámica de los operarios. Yo voy a trabajar siete días al sitio de descanso, vuelvo y descanso siete días en mi casa, siete por siete, catorce por catorce, veintiuno, siete. Las combinaciones que quieras y las hice todas, Me tocaron todas.

-Liderazgo

Desde el punto de vista de liderazgo, es un desafío tremendo. Tenés que desarrollar una empatía especial para entender que tus colaboradores están compartiendo con vos el desayuno, el almuerzo, merienda, cena. Por ahí tienen un niño enfermo en su casa y están preocupados. Y como la seguridad es la prioridad absoluta en cualquier proyecto después de la subsistencia de la organización, entonces tenés que estar muy atento a las personas, decir “che, pero vos si te sentís un poquito mal, no te subas a esta máquina, vení, trabaja en la oficina conmigo”. Eso es parte de un liderazgo que hasta el 2013 jamás lo tuve que desarrollar y a partir de ahí fue un cambio significativo en mi forma de desarrollarme como líder. Vas desarrollando una cintura para entender las necesidades y para entender donde la persona puede agregar más valor. Conocer a la gente de otra manera. Tenés el tiempo para hacerlo y el contexto porque estás relajado en otro ámbito. Las jornadas son 12 horas hasta siete días seguidos, a pleno de 7 de la mañana a 7 de la tarde más. Si tenés el campamento lejos, tenés una horita en camioneta y otra de vuelta que no cuentan en las doce. No, no, no, no, no, por eso se te achica. Muchas veces la falta de oxígeno por estar a 4000 metros te impide dormir bien.

Es una experiencia fantástica. Yo la recomiendo, no sé si para cualquiera, pero te ayuda en una madurez laboral y personal.