El proyecto Vicuña aceleró el empleo minero y ya moviliza más de 2.600 trabajadores
La expansión del desarrollo cuprífero en San Juan impulsó principalmente el empleo indirecto en Vicuña y la actividad de empresas proveedoras locales.
El proyecto Vicuña, el desarrollo binacional que integra los depósitos Josemaría y Filo del Sol en San Juan, elevó un 86% su plantilla laboral en menos de un año y ya supera los 2.600 trabajadores vinculados a la operación. El crecimiento se produce en una etapa previa a la construcción masiva y comienza a mostrar el impacto que pueden generar en Argentina los grandes proyectos de cobre que avanzan en la Cordillera.
Según datos proporcionados por la compañía a Diario de Cuyo, en agosto de 2025 el proyecto registraba 1.456 puestos de trabajo y actualmente alcanza los 2.676. Del total, 522 corresponden a empleo directo y más de 2.150 a trabajadores contratados a través de empresas proveedoras y de servicios.
El dato central aparece en el crecimiento de la cadena contratista. Mientras la nómina directa avanzó un 39,5%, el empleo indirecto aumentó un 98,7% en apenas nueve meses, reflejando la aceleración de obras tempranas, estudios técnicos, logística y servicios vinculados al proyecto.
Vicuña es hoy uno de los proyectos de cobre más relevantes que tiene Argentina en etapa de desarrollo y forma parte del grupo de iniciativas que busca posicionar al país como uno de los nuevos actores globales del cobre, mineral considerado estratégico para la transición energética y la electrificación.
El peso de la mano de obra argentina
La compañía informó que el 95% de la plantilla actual corresponde a trabajadores argentinos y que el 77% son sanjuaninos.
Aunque el proyecto tiene carácter binacional por la geología compartida entre Argentina y Chile, la operación mantiene una fuerte participación local tanto en empleo como en proveedores. En las comunidades cercanas al emprendimiento aparecen Iglesia, Jáchal y también localidades riojanas vinculadas al corredor logístico que conecta con el proyecto.
Entre los trabajadores directos, Iglesia concentra 58 empleados, mientras que La Rioja suma 44 y Jáchal otros 38. En el segmento indirecto, la operación registra 153 trabajadores de Iglesia, 140 de Jáchal y 100 de La Rioja prestando servicios dentro del proyecto.
La expansión también quedó reflejada en la necesidad de incorporar perfiles técnicos y operativos. La empresa mantiene decenas de búsquedas activas y continúa desarrollando programas de formación para maquinaria pesada, soldadura, herrería y especialidades técnicas asociadas a la actividad minera.
La red de proveedores detrás del proyecto
Otro de los indicadores que muestra la dimensión que empieza a adquirir Vicuña es el entramado empresario que ya opera alrededor del proyecto. Actualmente trabajan 264 empresas proveedoras, de las cuales el 97% son argentinas.
Dentro de ese universo, 158 firmas son sanjuaninas y representan el 60% de los contratos activos de la compañía. El dato adquiere relevancia porque el crecimiento del empleo no estuvo asociado a una expansión significativa en la cantidad de proveedores, sino al aumento de actividad dentro de las firmas que ya trabajan para el proyecto.
La minera indicó además que el porcentaje de empresas extranjeras responde principalmente a la provisión de insumos críticos y servicios especializados que todavía no se encuentran disponibles en el mercado local.
La próxima escala del proyecto
Actualmente Vicuña atraviesa una etapa de obras tempranas y campañas de estudios vinculadas al desarrollo del sistema mineralizado donde proyecta producir cobre, oro y plata.
La siguiente etapa dependerá de hitos clave para cualquier proyecto de escala global: la aprobación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la decisión final de inversión de los accionistas y los acuerdos definitivos con la provincia de San Juan.
Si esas etapas avanzan según lo previsto, la construcción plena del proyecto podría convertir a Vicuña en uno de los mayores generadores de empleo privado del país. Las estimaciones difundidas por la compañía hablan de cerca de 15.000 puestos de trabajo directos simultáneos durante la fase de construcción, además de una demanda todavía mayor de servicios indirectos vinculados a transporte, obras, energía, logística y proveedores industriales.
