Central Puerto sale de AbraSilver con una ganancia de US$138 M y deja Diablillos antes de la construcción
La energética argentina vendió por US$163,1 millones el 9,9% de la minera canadiense que había adquirido por unos US$25,5 millones.
El proyecto minero Diablillos ya cuenta con aprobación de las dos provincias involucradas
AbraSilverCentral Puerto decidió bajarse de uno de los proyectos mineros más avanzados de la Argentina, pero lo hizo después de concretar un negocio extraordinariamente rentable. La energética vendió la totalidad de su participación en AbraSilver por aproximadamente US$163,1 millones, luego de haber invertido unos US$25,5 millones desde su ingreso a la compañía en 2024.
La diferencia ronda los US$137,6 millones y significa que Central Puerto recuperó unas 6,4 veces el capital colocado en menos de dos años y medio. La operación fue comunicada formalmente a la Comisión Nacional de Valores (CNV), aunque no se informó quién adquirió el paquete accionario.
La compañía explicó que realizó una revisión de su inversión y concluyó que la participación en AbraSilver “dejó de revestir carácter estratégico”, por lo que resolvió vender el 100% de su tenencia. La salida resulta especialmente significativa porque Central Puerto había llegado a convertirse en el mayor accionista individual de la minera canadiense.
De una apuesta minera a multiplicar por seis la inversión
Central Puerto había ingresado en AbraSilver en abril de 2024 a través de su subsidiaria Proener. En aquella primera operación desembolsó alrededor de US$7,1 millones y adquirió una participación cercana al 4%.
En enero de 2025 redobló la apuesta: aportó otros US$18,4 millones y elevó su participación hasta el 9,9%, convirtiéndose en el principal accionista individual de AbraSilver. En aquel momento, la propia Central Puerto presentó la operación como parte de su estrategia para profundizar su presencia en minería y posicionarse en la producción de metales preciosos.
Menos de dos años después de aquella primera inversión, el valor de la participación se multiplicó. El avance técnico de Diablillos coincidió además con una fuerte valorización internacional del oro y la plata, mientras AbraSilver fue completando los estudios necesarios para transformar el depósito en una mina.
Se va justo cuando Diablillos se acerca a la construcción
La venta no coincide con un retroceso del proyecto. Por el contrario, Diablillos atraviesa una de las etapas más avanzadas desde su descubrimiento.
El proyecto de oro y plata, ubicado en la Puna sobre el límite entre Salta y Catamarca, completó en junio su Estudio de Factibilidad Definitivo. El análisis contempla una inversión inicial cercana a US$760 millones y proyecta una vida útil de aproximadamente 25 años.
AbraSilver también obtuvo este año la incorporación de Diablillos al RIGI y las aprobaciones ambientales correspondientes de Salta y Catamarca. La minera lo presenta actualmente como un proyecto completamente permitido y preparado para avanzar hacia su construcción.
El cronograma corporativo contempla completar el financiamiento del proyecto durante el cuarto trimestre de este año y alcanzar una decisión final de inversión (FID) durante el segundo trimestre de 2027. Los trabajos tempranos ya comenzaron a avanzar sobre infraestructura, ingeniería y preparación del campamento.
Central Puerto decidió, por lo tanto, realizar la ganancia antes de afrontar la siguiente etapa de riesgo y necesidades de capital que implica construir efectivamente la mina.
US$163 millones que vuelven a los accionistas
La compañía tampoco utilizará el producido de la venta para financiar inmediatamente otra gran adquisición. El directorio resolvió distribuir un dividendo extraordinario en efectivo por $247.344 millones, equivalente a alrededor de US$161 millones según el tipo de cambio utilizado al momento de la decisión.
La cifra resulta prácticamente equivalente a los recursos obtenidos por la salida de AbraSilver y muestra que Central Puerto optó por cristalizar la fuerte valorización conseguida y devolver una parte sustancial de esos fondos a sus accionistas.
No abandona completamente la minería
La operación, sin embargo, no significa la salida de Central Puerto del negocio minero. La compañía conserva una participación del 35% en 3C Lithium, controlante del proyecto de litio Tres Cruces, en Catamarca.
También mantiene una estrategia vinculada al abastecimiento energético de la minería, un negocio mucho más relacionado con su actividad tradicional. Entre sus iniciativas figura el desarrollo de infraestructura eléctrica para abastecer proyectos del NOA, donde el crecimiento del litio y los futuros desarrollos metalíferos generarán una fuerte demanda adicional de potencia.
La decisión marca, de todos modos, un giro respecto de la apuesta que Central Puerto había realizado apenas el año pasado. En enero de 2025, cuando llevó su participación en AbraSilver al 9,9%, su CEO Fernando Bonnet afirmaba que la inversión consolidaba el objetivo de posicionar a la compañía como “un actor clave en la producción de metales preciosos”.
Ahora, con Diablillos mucho más cerca de transformarse en una mina y su participación fuertemente valorizada, Central Puerto eligió otro camino: salir antes de la construcción, embolsar US$163 millones y cerrar una inversión que, en poco más de dos años, multiplicó por más de seis el capital desembolsado.

