La repotenciación del Sistema Cordillerano Patagónico abre nuevas conexiones al gas natural en tres provincias
Camuzzi informó que, a partir del 5 de enero, quedarán liberadas las factibilidades para solicitar el servicio en localidades de Neuquén, Río Negro y Chubut.
La finalización de una obra largamente postergada en la Patagonia cordillerana empieza a mostrar efectos concretos. La repotenciación del Sistema Cordillerano Patagónico permitirá, desde enero de 2026, habilitar nuevas conexiones de gas natural en localidades de Neuquén, Río Negro y Chubut, luego de más de tres años de restricciones por falta de capacidad.
Camuzzi confirmó que, a partir del 5 de enero próximo, quedarán liberadas las factibilidades para solicitar el servicio en toda la región. Esto significa que los vecinos, comercios e industrias que ya tengan aprobadas sus instalaciones internas podrán iniciar el trámite para conectarse a la red, algo que estaba vedado desde julio de 2022.
La medida marca un punto de inflexión para ciudades cordilleranas con fuerte crecimiento poblacional y turístico, donde la imposibilidad de acceder al gas natural frenó desarrollos habitacionales, comerciales y productivos, y obligó a recurrir a alternativas más costosas y menos eficientes.
Una obra clave para destrabar nuevas conexiones
La reapertura del acceso al gas es consecuencia directa del avance de un ambicioso plan de obras que demandó una inversión superior a los 51.800 millones de pesos. El financiamiento fue posible a partir de un trabajo conjunto entre Camuzzi y los gobiernos de Neuquén, Río Negro y Chubut, con un rol clave de los bancos provinciales de Neuquén y Chubut, que aportaron cerca de 25.000 millones de pesos.
El proyecto incluye la construcción de dos nuevas plantas compresoras —una en Alto Río Senguer y otra en Holdich— y la incorporación de un nuevo equipo de compresión en la planta existente de Gobernador Costa. Estas intervenciones permiten aumentar la capacidad de transporte del sistema y mejorar la presión en los momentos de mayor demanda, especialmente durante el invierno.
Con esta ampliación, el sistema queda en condiciones de acompañar el crecimiento sostenido de la demanda energética en la región, tanto residencial como comercial e industrial.
De la dependencia local a la integración nacional
Uno de los hitos más relevantes del proyecto fue la interconexión del Gasoducto Patagónico con el Gasoducto General San Martín. Esta obra permitió dejar atrás la dependencia de un único yacimiento cercano a Comodoro Rivadavia y conectar de forma directa y permanente la infraestructura cordillerana con el sistema troncal nacional de gasoductos.
Esa integración mejora de manera sustancial la confiabilidad del servicio, reduce riesgos ante contingencias locales y fortalece la sostenibilidad del abastecimiento a largo plazo, un aspecto crítico para zonas con climas extremos y alto consumo invernal.
Un sistema que abastece a 25 localidades patagónicas
El Sistema Cordillerano Patagónico cuenta con casi 1.500 kilómetros de gasoductos troncales, más de 200 kilómetros de loops y una extensión total que supera los 1.700 kilómetros de cañerías, con diámetros que van de 3 a 12 pulgadas. Actualmente abastece a 25 localidades de las tres provincias involucradas.
En Neuquén, el beneficio alcanzará a Villa La Angostura, San Martín de los Andes y Junín de los Andes; en Río Negro, a ciudades como Bariloche, El Bolsón, Dina Huapi e Ingeniero Jacobacci; y en Chubut, a Esquel, Trevelin, Lago Puelo, El Maitén y otras localidades de la Comarca Andina.
Tras años de demoras, la repotenciación del sistema empieza a saldar una deuda estructural con la región cordillerana patagónica y abre una nueva etapa para el acceso al gas natural, un insumo clave para la calidad de vida, la competitividad y el desarrollo económico del sur argentino.