¿Por qué una suba de tasas de la FED podría frenar el boom de energía y minería en Argentina?
La Reserva Federal difícilmente modifique las tasas, pero está claro que ya no corre en dirección a una baja. La rentabilidad siempre define las inversiones.
Vaca Muerta, en Neuquén, a la cabeza de las fracturas.
Neuquén informaLa Reserva Federal (FED) de Estados Unidos inicia hoy una nueva reunión clave de política monetaria en un contexto particularmente complejo: la combinación de presiones inflacionarias persistentes y un conflicto bélico en Medio Oriente que amenaza con intensificarlas. Durante dos jornadas, el organismo definirá el rumbo de las tasas de interés, en un escenario donde las expectativas del mercado parecen haber cambiado de forma significativa en las últimas semanas.
Tras tres recortes consecutivos hacia finales del año pasado, que ubicaron la tasa de referencia en el rango de 3,50% a 3,75%, la Fed optó por una pausa. Incluso antes del estallido del conflicto en Medio Oriente —que comenzó el 28 de febrero— varios de sus funcionarios ya mostraban una inclinación a sostener las tasas sin cambios por un período prolongado, con el objetivo de consolidar la desaceleración inflacionaria.
Revisión de expectativas
El encarecimiento del petróleo no solo afecta directamente a los consumidores, sino que también incrementa los costos de producción de las empresas, lo que podría trasladarse a precios finales más altos. Este escenario ha llevado a los inversores a revisar sus expectativas: si antes proyectaban recortes de tasas hacia mitad de año, ahora esos movimientos se postergan, en el mejor de los casos, hacia el último trimestre.
En paralelo, el frente político suma presión. El presidente Donald Trump pretende una reducción inmediata de tasas para estimular el crédito y mejorar el poder adquisitivo de los estadounidenses, en un contexto preelectoral. No obstante, la Fed mantiene su tradicional postura de independencia y el escenario sugiere que el camino será el inverso. La remanida clave tiene que ver con el tiempo que se prolongue el conflicto en Medio Oriente.
El efecto en Argentina
Mientras las reglas de juego se mantengan, invertir en bonos del tesoro de Estados Unidos será la inversión más segura del mundo. Un aumento considerable de la tasa de la FED, frenaría la inflación a costa de recesión. El dinero busca rentabilidad, y si las inversiones en la economía real están por debajo de los rendimientos financieros, los proyectos productivos están en problemas. Mucho más si estos se encuentran en países emergentes.
En la medida en que el endeudamiento del mercado se encarece los proyectos comienzan a verse menos atractivos que poner la plata en el sistema financiero. En esa coyuntura, las iniciativas de largo plazo pueden ofrecer un panorama más tentados, pero no dejarán de ser una apuesta.
Riesgo para los sectores "beneficiados"
Desde el inicio del conflicto se señala que la suba del precio del petróleo y el gas traería beneficios para el país en función de los ingresos por las exportaciones, mientras que los perjuicios pasarían por los incrementos en los surtidores y la consiguiente prolongación del problema inflacionario del país.
Sin embargo, podría dañar también los sectores que, se supone, saldrían beneficiados. Con Vaca Muerta a la cabeza, Argentina está en camino de convertirse en un actor de relevancia en el mercado energético internacional. Lo mismo en cuanto a la explotación minera, postergada durante décadas de autoboicot. La disponibilidad de minerales críticos pone al país en una posición privilegiada en este rubro.
Pero el aprovechamiento de la coyuntura sigue dependiendo de inversiones enormes en infraestructura y logística para poder aprovechar la riqueza dormida en el subsuelo. Hasta tanto, no deja de ser potencial. Cada vez más al alcance de la mano, pero todavía dependiente de los flujos de inversiones internacionales. Esas que podrían flaquear si la guerra se hace larga y la FED se siente obligada a subir las tasas.
El tiempo como factor determinante
El economista Gabriel Caamaño advirtió que la escalada bélica en Medio Oriente volvió a instalar incertidumbre en los mercados internacionales dado que el fuerte salto en el precio del petróleo introduce un nuevo shock sobre la economía mundial, con impacto directo en la inflación, las decisiones de política monetaria y la dinámica de los mercados financieros.
Días atás, el economista Gabriel Caamaño advirtió hoy que la escalada bélica en Medio Oriente volvió a instalar incertidumbre en los mercados internacionales dado que el fuerte salto en el precio del petróleo introduce un nuevo shock sobre la economía mundial, con impacto directo en la inflación, las decisiones de política monetaria y la dinámica de los mercados financieros.
Según explicó, el principal interrogante de los inversores es determinar si el aumento del crudo se trata de un fenómeno transitorio o de un cambio con mayor persistencia. “Estamos terminando de ver si estamos ante un shock con cierto nivel de permanencia”, señaló.
El economista indicó que el mercado reacciona con una marcada volatilidad frente a cada señal política o militar vinculada al conflicto: “Cuando el mercado dice ‘la guerra se alarga’, se cae todo. Cuando aparece la expectativa de una negociación o una rendición, se recupera”. Para Caamaño, el factor decisivo es cuánto tiempo se mantendrá la tensión y cuál será la salida política del conflicto.
