ver más

TanGo Energy completa la compra de Aconcagua y redefine su apuesta en Vaca Muerta

La cesión definitiva fue oficialmente informada a la CNV y marca el fin del proceso de reestructuración iniciado el año pasado.

La transformación de Aconcagua Energía quedó formalmente sellada. Tango Energy completó la adquisición de la totalidad del paquete accionario de la compañía y concretó la salida definitiva de sus fundadores, Diego Trabucco y Javier Basso, en una operación que marca el cierre de una etapa para una de las petroleras independientes que más creció en la última década.

La transacción fue informada a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y supone la transferencia del porcentaje residual que todavía conservaban los socios fundadores, quienes habían mantenido una participación minoritaria luego del proceso de reestructuración financiera que atravesó la empresa durante 2025. De esta manera, Tango Energy pasó a controlar el 100% de la compañía.

Reestructuración

El movimiento representa el punto final de una compleja reestructuración iniciada el año pasado, cuando Aconcagua enfrentó dificultades para refinanciar una deuda cercana a los 230 millones de dólares. En ese contexto, Tango Energy ingresó como vehículo inversor respaldado por Vista Energy y AR Energy Resources, la subsidiaria de Trafigura, que además figuraban entre los principales acreedores de la petrolera.

Como parte de ese rescate financiero, Tango aportó alrededor de 36 millones de dólares para fortalecer la estructura patrimonial de la empresa y tomó inicialmente el control de cerca del 90% de las acciones. La operación permitió encauzar la reestructuración de la deuda y despejar los vencimientos más urgentes que enfrentaba la compañía.

TanGo II

Señal a futuro

La nueva etapa quedó bajo la conducción de Pablo Iuliano, ex CEO de YPF y uno de los impulsores de Tango Energy. Su desembarco fue interpretado por el mercado como una señal de respaldo a la continuidad operativa de la petrolera y a sus planes de expansión en el segmento de hidrocarburos.

Más allá del cambio accionario, la adquisición total refleja una redefinición estratégica del negocio. Mientras que Aconcagua había construido buena parte de su crecimiento sobre la explotación de áreas maduras en distintas cuencas del país, la nueva conducción busca acelerar el posicionamiento de la compañía en Vaca Muerta y potenciar proyectos de mayor escala vinculados al desarrollo no convencional.

Foco de la producción

Según trascendió, el objetivo es alcanzar una producción cercana a los 60.000 barriles diarios mediante el desarrollo de activos en la formación neuquina y la incorporación de nuevas inversiones. La estrategia también contempla aprovechar los incentivos del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para impulsar proyectos de largo plazo.

La salida de Trabucco y Basso tiene además un fuerte componente simbólico. Ambos habían fundado Aconcagua hace más de una década y lideraron su expansión mediante la adquisición y operación de activos convencionales en Mendoza, Río Negro y Neuquén. Con la venta de su participación remanente concluye definitivamente el ciclo de los creadores de la empresa y se consolida una nueva estructura corporativa bajo el paraguas de Tango Energy.

La compañía encara ahora una etapa de consolidación con un perfil distinto al que la caracterizó en sus orígenes. Con respaldo financiero renovado, nueva conducción ejecutiva y foco en el shale, Tango Energy apuesta a convertirse en un jugador de mayor peso dentro del mapa energético argentino, aprovechando el potencial de crecimiento que ofrece Vaca Muerta en los próximos años.