Qué es Vaca Muerta y por qué es clave para cambiar la econonía de la Argentina
Vaca Muerta es la segunda reserva mundial de gas shale y la cuarta de petróleo no convencional, lo que la convierte en un activo estratégico a escala global. Producción y el potencial exportador de la mayor formación shale del país.
Vaca Muerta, en Neuquén, a la cabeza de las fracturas.
Neuquén informaVaca Muerta es una formación geológica ubicada principalmente en la provincia de Neuquén, considerada una de las mayores reservas de hidrocarburos no convencionales del mundo. Contiene enormes recursos de gas y petróleo atrapados en roca shale.
Según la EIA (Energy Information Administration), Vaca Muerta es la segunda reserva mundial de gas shale y la cuarta de petróleo no convencional, lo que la convierte en un activo estratégico a escala global.
Vaca Muerta se extiende principalmente en la provincia de Neuquén, aunque también abarca áreas de Río Negro, La Pampa y Mendoza. Es una formación de más de 30.000 km², ubicada en la cuenca neuquina, donde se concentran los principales desarrollos no convencionales del país.
Vaca Muerta, clave para la economía argentina
En términos productivos, ya aporta más del 50% del petróleo y cerca del 60% del gas de Argentina, con niveles que superan los 600.000 barriles diarios de petróleo y más de 130 millones de m³ diarios de gas. Las áreas más activas incluyen Loma Campana (YPF-Chevron), La Amarga Chica (YPF-Petronas), Bajada del Palo (Vista) y Fortín de Piedra (Tecpetrol), que concentran gran parte de la inversión y la producción.
La extracción se realiza mediante fractura hidráulica (fracking), una técnica que permite liberar los hidrocarburos inyectando agua, arena y aditivos a alta presión en la roca. Este método revolucionó la industria energética en países como Estados Unidos.
El RIGI y las grandes compañias mundiales
El desarrollo de Vaca Muerta está impulsado por inversiones de empresas como YPF, Chevron, Shell, Vista, Tecpetrol y Total, con proyectos que requieren miles de millones de dólares y planificación de largo plazo.
En este contexto, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) aparece como una herramienta clave para atraer capital, ofreciendo beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios para proyectos energéticos de gran escala. Este esquema busca acelerar obras de infraestructura como el oleoducto Vaca Muerta Sur y proyectos de GNL, fundamentales para exportar energía al mundo. Si se consolida este marco, Vaca Muerta podría convertirse en uno de los principales polos exportadores de hidrocarburos de América Latina.
El potencial de Vaca Muerta es clave para la economía argentina: puede reducir importaciones, generar exportaciones y convertirse en una de las principales fuentes de divisas del país en la próxima década.


