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IMPSA apuesta al negocio nuclear en EE.UU. y busca posicionarse en el mercado de reactores modulares

La compañía selló un acuerdo para exportar componentes vinculados a reactores pequeños, clave para la transición energética.

La empresa metalúrgica IMPSA, recientemente privatizada, comenzó a delinear su estrategia de expansión internacional con foco en el sector nuclear, apuntando especialmente al mercado de Estados Unidos.

El movimiento se formalizó durante la Argentina Week en Nueva York, donde la compañía selló un acuerdo para exportar componentes vinculados a reactores nucleares de nueva generación. El objetivo es aprovechar el creciente interés global por los reactores modulares pequeños (SMR), considerados una alternativa clave para la transición energética.

En este contexto, IMPSA trabaja junto a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en la fabricación de la vasija de presión del reactor CAREM 25, uno de los desarrollos tecnológicos más avanzados del país. Se trata de un componente crítico para la seguridad de cualquier central nuclear, diseñado para contener la reacción y evitar la liberación de radiación.

Carta de presentación

La estrategia de la empresa es utilizar este desarrollo como carta de presentación para ofrecer sus capacidades a compañías estadounidenses que avanzan en la construcción de SMR, un segmento que viene ganando protagonismo por su menor escala, costos más acotados y flexibilidad operativa frente a las centrales tradicionales.

Con un peso cercano a las 325 toneladas y una complejidad técnica elevada, la vasija del CAREM sintetiza el know how acumulado por IMPSA en el campo nuclear, al que ahora busca darle proyección internacional.

El reactor CAREM incluye tecnología y desarrollo realizado en Mendoza. Foto: IMPSA
El reactor CAREM incluye tecnología y desarrollo realizado en Mendoza. Foto: IMPSA

IA para optimizar costos

Además, la compañía incorporó herramientas de inteligencia artificial en sus procesos de ingeniería y fabricación, con el objetivo de optimizar costos y mejorar la eficiencia productiva, en línea con las exigencias del mercado global.

La iniciativa marca un giro en el posicionamiento de IMPSA tras su privatización, que quedó en manos del grupo estadounidense ARC Energy. Desde entonces, la empresa busca reinsertarse en cadenas globales de valor, con foco en sectores estratégicos como energía nuclear, infraestructura y equipamiento industrial.

En paralelo, el avance sobre el mercado estadounidense se inscribe en un contexto de creciente demanda por soluciones energéticas bajas en emisiones y en la reconfiguración de las cadenas de suministro, donde Estados Unidos busca reducir su dependencia de proveedores asiáticos.

Así, IMPSA intenta recuperar protagonismo internacional apoyándose en su trayectoria tecnológica, mientras redefine su perfil bajo gestión privada y apuesta a convertirse en un proveedor relevante en la nueva generación de desarrollos nucleares.