Gas de Vaca Muerta: producción récord y el potencial exportador que mira el mundo
Argentina se posiciona como un actor clave en el mercado global de gas gracias a Vaca Muerta, una de las mayores reservas no convencionales del planeta.
El GNL, clave desde Vaca Muerta para la transición energética.
ShutterstockLa producción de gas en Argentina atraviesa un momento de fuerte expansión impulsado por el desarrollo de Vaca Muerta, en la cuenca neuquina. Actualmente, el país supera los 130 millones de m³ diarios de gas, con más del 60 % proveniente de recursos no convencionales. Este crecimiento permitió revertir la caída de producción registrada en años anteriores y consolidar un perfil exportador en la región.
El crecimiento del gas se explica por desarrollos de gran escala en Neuquén. Entre los principales se destaca Fortín de Piedra (Tecpetrol), uno de los proyectos más importantes del país, junto con La Calera (Pluspetrol) y áreas operadas por YPF, TotalEnergies, PAE y Shell. Estas compañías lideran la inversión y el desarrollo tecnológico en el segmento no convencional.
Además, el aumento de producción fue acompañado por obras de infraestructura como el Gasoducto Néstor Kirchner, que permitió ampliar la capacidad de transporte desde Vaca Muerta hacia los centros de consumo y exportación.
Desde Vaca Muerta para el mundo
Argentina ya exporta gas a países vecinos como Chile y Brasil, pero el gran salto está en los proyectos de GNL (gas natural licuado), que permitirían acceder a mercados globales. Iniciativas lideradas por YPF y socios internacionales buscan desarrollar plantas de licuefacción que transformen el gas en un producto exportable por barco.
El proyecto central para viabilizar el salto exportador es VMOS (Vaca Muerta Oil Sur), una iniciativa estratégica que, si bien está orientada principalmente al transporte de petróleo, forma parte del esquema integral de infraestructura que permite escalar la producción de Vaca Muerta y liberar capacidad logística en la cuenca. Este desarrollo contempla la construcción de un sistema de transporte y terminales en la costa de Río Negro, con capacidad para evacuar grandes volúmenes de hidrocarburos hacia mercados internacionales.
En conjunto con los proyectos de GNL, VMOS resulta clave para consolidar un corredor energético exportador desde Neuquén hacia el Atlántico, potenciando tanto el petróleo como el gas en la estrategia energética argentina.
De concretarse estos proyectos, el país podría generar exportaciones por miles de millones de dólares anuales, posicionándose como proveedor estratégico en el mercado global de energía.
El rol del RIGI y los desafíos
El desarrollo del gas de Vaca Muerta depende cada vez más de grandes inversiones en infraestructura, y en ese contexto el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) se vuelve determinante. Este esquema apunta a proyectos superiores a USD 200 millones, ofreciendo beneficios fiscales, estabilidad regulatoria y acceso a divisas, condiciones clave para iniciativas que requieren horizontes de inversión de más de 20 años.
Entre los proyectos más relevantes aparece el desarrollo de plantas de GNL (gas natural licuado) liderado por YPF junto a socios internacionales, que busca exportar gas argentino a mercados como Europa y Asia. Este tipo de proyectos implica inversiones que pueden superar los USD 10.000 millones en etapas, incluyendo plantas de licuefacción, infraestructura portuaria y logística asociada. A esto se suman ampliaciones del sistema de transporte, como nuevas etapas del Gasoducto Néstor Kirchner y proyectos complementarios que permitirán incrementar el flujo desde Neuquén hacia centros de consumo y exportación.


