ENREGE: Interna feroz por la estructura antes de la llegada del presidente
La discusión por el organigrama del Enrege quedó frenada por falta de consenso, exponiendo las tensiones internas antes de la designación del nuevo presidente.
Detrás del conflicto aparece una disputa más amplia dentro del oficialismo por el control de la política energética y de los organismos que deben regularla
ENRELa interna del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENREGE) volvió a quedar expuesta y esta vez terminó en una votación. Vicente Serra, vicepresidente a cargo del organismo, intentó avanzar con una propuesta para rediseñar la estructura interna, pero Marcelo Nachon se opuso y consiguió el respaldo de los otros dos directores. El tratamiento quedó frenado.
La discusión ocurrió en la reunión de directorio de este jueves y dejó al descubierto una disputa que excede el organigrama: distintas facciones del oficialismo buscan ganar influencia sobre el organismo que regula al sector energético.
El punto 6 del orden del día proponía tratar una "nueva estructura". Nachon pidió retirarlo porque el ENREGE todavía funciona con cuatro directores y está pendiente la designación de su presidente. Además, sostuvo que una reforma de este tipo debe ser discutida por el directorio completo.
Serra defendió su iniciativa y sostuvo que se trataba solamente de una propuesta que luego quedaría en manos del próximo presidente. También argumentó que demorar el proceso podía profundizar la incertidumbre entre los empleados del organismo. Pero no consiguió los votos.
Serra quedó en minoría
Nachon planteó que el nuevo diseño debía esperar al próximo presidente y recordó que la Secretaría de Energía ya puso en marcha el concurso para cubrir ese cargo.
Por su parte, Griselda Lambertini y Sergio Falzone coincidieron con ese criterio, aunque por distintos argumentos. Lambertini consideró que presentar una estructura todavía no consensuada podía generar más inquietud entre los trabajadores, mientras que Falzone advirtió que el proceso podía ser interpretado como un condicionamiento para quien llegue a la presidencia. Con ese escenario, Serra quedó solo en la defensa del tratamiento inmediato.
La propuesta no avanzó como punto formal del orden del día. De todos modos, el vicepresidente terminó presentando el esquema a título personal, ya fuera del tratamiento oficial. Nachon decidió no participar de esa exposición y dejó vacía su silla durante la presentación.
Una pelea que viene de antes
El enfrentamiento no es nuevo. El ENREGE nació hace apenas tres meses a partir de la fusión del Enre y el Enargas y todavía atraviesa un proceso de integración institucional. Su primer presidente, Néstor Marcelo Lamboglia, renunció menos de un mes después de asumir, en medio de diferencias con Nachon. Desde entonces, Serra quedó a cargo de manera transitoria.
Ahora el Gobierno busca designar al presidente definitivo mediante un concurso al que se presentaron 22 candidatos, entre ellos Serra y Nachon. El resultado de esa selección puede redefinir el equilibrio interno del organismo. La discusión por la estructura agrega otro ingrediente: quién tendrá capacidad para definir los cargos, áreas y funcionamiento del nuevo ente regulador.
El trasfondo político
Detrás del conflicto aparece una disputa más amplia dentro del oficialismo por el control de la política energética y de los organismos que deben regularla. El proceso de fusión entre el viejo ENRE y el ENARGAS todavía no terminó de consolidarse, mientras distintos sectores buscan colocar personas de confianza en posiciones estratégicas.
La pelea por la estructura, en ese contexto, no es solamente administrativa. También define cuotas de poder dentro de uno de los organismos clave para las empresas de gas y electricidad. La llegada del nuevo presidente será, por eso, el próximo capítulo de una interna que este jueves dejó de ser subterránea y quedó expuesta delante de todo el directorio.

