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El petróleo sube por la tensión entre EE.UU. e Irán, pero la mayor oferta global limita el recorrido alcista

Los precios internacionales del petróleo subieron esta semana por la situación en Medio Oriente, pero el EIA prevé un panorama calmo a mediano plazo

Los precios internacionales del petróleo volvieron a operar en alza esta semana, impulsados por el temor de los mercados ante la posibilidad de un enfrentamiento militar entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, mientras la geopolítica empuja los valores en el corto plazo, los fundamentos del mercado -según el último informe de la U.S. Energy Information Administration (EIA)- apuntan a un escenario de mayor oferta y presión bajista en el mediano plazo.

El Brent crude oil, referencia para Europa, avanza 1,05% y cotiza en 71,07 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) sube 1,06%, hasta 65,86 dólares. Ambos contratos ya habían cerrado el miércoles con alzas superiores al 4%, alcanzando sus niveles más altos desde fines de enero.

Riesgo geopolítico

El mercado incorpora una clara prima de riesgo ante la escalada de tensión en Medio Oriente. El foco está puesto en el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que transita alrededor del 20% del suministro mundial de crudo. Cualquier interrupción en esa vía podría generar un shock inmediato en los flujos globales.

Medios estatales iraníes informaron que el país cerró el estrecho durante algunas horas el martes, sin precisar si fue reabierto completamente. Además, Teherán emitió un aviso de lanzamiento de cohetes en el sur del país, mientras Washington desplegó buques de guerra en la región.

Conversaciones

El vicepresidente estadounidense, JD Vance, declaró que la administración evalúa si continuar con el canal diplomático o avanzar hacia “otra opción”, en tanto el presidente Donald Trump analiza los próximos pasos. Desde la Casa Blanca señalaron que hubo avances en conversaciones recientes en Ginebra, aunque persisten diferencias relevantes.

El impulso alcista encontró además respaldo en datos del American Petroleum Institute (API), que reportó una caída en las reservas de crudo, gasolina y destilados en Estados Unidos la semana pasada, en contraste con las expectativas de aumento.

La otra cara: más producción y mercado más holgado

No obstante, el repunte se produce en un contexto estructural distinto al de anteriores crisis geopolíticas. En su último informe Short-Term Energy Outlook, la EIA proyecta que el crecimiento de la oferta mundial superará al de la demanda durante 2026 y 2027.

La expansión de la producción -liderada por Estados Unidos y por incrementos en países fuera de la OPEP- generaría un mercado más abastecido, con acumulación de inventarios y precios promedio más bajos que los actuales en los próximos años.

En otras palabras, mientras el riesgo de interrupciones en Medio Oriente sostiene los valores en el corto plazo, la dinámica de fondo apunta a una mayor disponibilidad de crudo que tendería a moderar las subas.

https://www.bbc.com/mundo/articles/c23r5v09vveo

La situación en el estrecho de Ormuz hizo subir los precios

Volatilidad como escenario central

La coexistencia de ambos factores -tensión geopolítica y expansión de la oferta- configura un escenario de elevada volatilidad. Cada episodio de escalada militar puede disparar alzas rápidas, pero el recorrido alcista podría encontrar límites si la producción global continúa creciendo como prevé la EIA.

Para el mercado energético, la clave estará en cuál de las dos fuerzas predomina: si la geopolítica profundiza la amenaza sobre el suministro o si los fundamentos de oferta terminan imponiendo un techo a los precios en los próximos meses.