El auge de los contratos bilaterales de energía renovable impulsa la transición energética
Con impulso oficial en las nuevas reglas para el mercado eléctrico, los contratos a términos avanzan en el sector industrial
Las energías renovables cubren el 40% de la demanda del país
En los últimos años, se produjo en el país un marcado crecimiento de contratos bilaterales de provisión de energía renovable entre generadores y grandes consumidores industriales, un fenómeno que está transformando la manera en que las empresas gestionan sus suministros eléctricos y su huella ambiental.
Estos acuerdos, conocidos en el mercado local como contratos del Mercado a Término de Energías Renovables (MATER) o PPAs (por sus siglas en inglés), permiten a industrias pactar directamente con productores de energía eólica o solar suministros a largo plazo, fuera de los mecanismos tradicionales del mercado mayorista.
Costos y volatilidad tarifaria
Este auge responde tanto a metas corporativas de descarbonización como a una necesidad creciente de prever costos en un contexto de volatilidad tarifaria y de oferta eléctrica convencional.
Empresas de sectores intensivos en consumo energético, como minería, industria manufacturera y petroquímicos, encuentran en los PPAs una herramienta útil para asegurar precios y volúmenes de energía con características más estables y competitivas que las del mercado spot.
Tendencia
La dinámica del mercado reflejó esta tendencia durante 2024 y 2025, cuando el MATER alcanzó un nivel histórico de contratos firmados: según datos de CAMMESA, la compañía administradora del Mercado Eléctrico Mayorista, en mayo de 2024 se habían registrado más de 3.700 acuerdos para compra-venta de energía renovable con cerca de 2.300 GWh contratados, un salto significativo frente a los niveles de años anteriores y un fuerte crecimiento interanual.
Este crecimiento se enmarca en una expansión generalizada de las energías limpias en la matriz eléctrica nacional. En 2025, las fuentes renovables —incluyendo eólica, solar, bioenergía y pequeñas hidroeléctricas— generaron más de 56.700 GWh, cubriendo más del 40 % del consumo eléctrico del país.
Estas cifras, que consolidan un proceso de diversificación energética iniciado hace más de una década, no solo reflejan la mayor participación de tecnologías limpias en la generación total, sino también un entorno más atractivo para que los usuarios industriales negocien contratos de largo plazo con generadores renovables.
Cambio en la normativa
El desarrollo de este mercado ha sido impulsado por herramientas regulatorias como la Ley 27.191 y las distintas normativas vinculadas al MATER, que habilitan a grandes demandas a contratar directamente energía eléctrica de origen renovable y a negociar condiciones de suministro con oferentes privados.
Otro elemento que potencia esta tendencia es la expansión de la capacidad renovable instalada en Argentina. El país supera los 7.800 MW de energía renovable conectados al Sistema Argentino de Interconexión, y hay más de 5.500 MW adicionales en proyectos en desarrollo.
Para las industrias, los beneficios de estos acuerdos son claros: al asegurar suministro renovable con precios y volúmenes pactados, las empresas logran reducir su exposición a la volatilidad de los mercados eléctricos mayoristas y, al mismo tiempo, avanzar en sus compromisos corporativos de sostenibilidad y cumplimiento de estándares ambientales cada vez más exigentes por clientes internacionales.

