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El acuerdo Mercosur Unión Europea abre un abanico de oportunidades pero se cocina a fuego lento

El tratado de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur promete abrir mercados para las exportaciones energéticas y tecnologías verdes

El acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur —firmado días atrás tras más de 25 años de negociaciones entre los bloques— plantea una oportunidad significativa para ampliar las exportaciones energéticas y tecnológicas hacia el mercado europeo.

El acuerdo Mercosur Unión Europea, una vez en vigor, creará una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con más de 700 millones de consumidores y eliminando gradualmente aranceles sobre más del 90% de los productos que comercian ambos bloques.

Oportunidades para exportaciones energéticas

Para los países del Mercosur, el sector energético —especialmente hidrocarburos, energías renovables, biocombustibles e insumos para la transición energética— tiene varias vías de aprovechamiento si el acuerdo se materializa plenamente:

  • Exportación de Gas Natural Licuado (GNL) y crudo: Empresas argentinas y brasileñas podrían incrementar el volumen de envíos con aranceles reducidos o nulos, haciéndose más competitivos frente a otros destinos.
  • Tecnologías limpias y energías renovables: La UE valora cada vez más los productos y servicios con menor huella de carbono. Esto beneficia a proveedores de paneles solares, turbinas eólicas, soluciones de almacenamiento energético e hidrógeno verde, sectores en los cuales el Mercosur busca posicionarse como actor de cadena de valor.
  • Materias primas críticas: Elementos esenciales para energías limpias y baterías —como litio y otros minerales— podrían encontrar un mercado europeo con menores barreras, sujeto a cumplimiento de estándares ambientales.

Además, el acuerdo contempla acceso preferencial para servicios basados en conocimiento avanzado, lo que favorece la internacionalización de empresas tecnológicas con productos y servicios energéticos de valor agregado.

Vaca Muerta Neuquén

Vaca Muerta, eje del aprovechamiento local del acuerdo

Reconversión

La puesta en marcha del acuerdo encuentra a la Argentina en medio de un decidido proceso de reconversión de su matriz energética, lo que potencia el desafío de un profundo aprovechamiento de las posibilidades.

Si bien es prioritariamente aprovechable para la exportación de productos primarios, el crecimiento del intercambio conllevaría el desarrollo de múltiples negocios vinculados para el desarrollo local.

Desde el vamos, el desarrollo de inversiones supone un crecimiento en obras de infraestructura y transporte, con fuerte demanda de trabajo argentino.

El país se perfila para beneficiarse en exportación de energía convencional y no convencional, integración en cadenas de suministro de tecnologías renovables, y mayor participación en sectores de valor agregado.

Freno europeo

Pese al entusiasmo inicial, el acuerdo volvió a encontrar en el Viejo Continente un parate, como tantas veces a lo largo de los años de negociaciones. El Parlamento Europeo aprobó una moción para remitir el acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), tras un estrecho voto de 334 a favor y 324 en contra, frenando de inmediato el proceso de ratificación.

La decisión obedece a dudas sobre la compatibilidad del pacto con los tratados comunitarios y las normas institucionales europeas, lo que obliga a un análisis jurídico que podría demorar meses o incluso años antes de que el pacto pueda ser aprobado formalmente por el Parlamento.

En Argentina, no obstante, el acuerdo fue remitido por el Poder Ejecutivo para su tratamiento en las sesiones extraordinarias que arrancan el próximo 2 de febrero, con la expectativa de una pronta ratificación.