CERAWeek 2026: Chevron refuerza su apuesta por Argentina y el CEO anticipa más inversiones en Vaca Muerta
Mike Wirth, CEO de Chevron, destacó el potencial de Vaca Muerta, los cambios económicos impulsados por el Gobierno de Milei y confirmó más inversiones en la Argentina.
Michael Wirth, CEO de Chevrón, durante su intervención en CERAWeek.
CERAWeekLa primera jornada de CERAWeek 2026 dejó una de las señales más concretas para el sector energético argentino en lo que va del año. El CEO de Chevron, Mike Wirth, no solo destacó el potencial de Vaca Muerta, sino que además confirmó un relanzamiento de la inversión en el país, en un contexto que definió como más favorable tras los cambios económicos impulsados por el gobierno de Javier Milei.
Las declaraciones se dieron en Houston, en el principal foro energético global, donde las compañías definen estrategias de asignación de capital. En ese marco, el mensaje del ejecutivo tuvo un doble impacto: por un lado, posicionó nuevamente a Argentina dentro del radar de las grandes petroleras; por otro, anticipó que el desarrollo del shale local volverá a ganar escala dentro del portafolio global de Chevron.
Chevron y su presencia en Argentina: activos clave en Vaca Muerta
Chevron es uno de los actores internacionales con mayor trayectoria en el desarrollo del shale argentino. Su principal ancla en el país es la asociación con YPF en el área Loma Campana, el primer desarrollo masivo de Vaca Muerta, que ya cuenta con cientos de pozos en producción y funciona como uno de los bloques más productivos de shale oil fuera de Estados Unidos.
Además, la compañía participa en otros activos estratégicos dentro de la cuenca neuquina:
El Trapial (Neuquén): operado por Chevron, es uno de sus principales activos convencionales en el país, con producción sostenida de petróleo y foco en eficiencia operativa.
Narambuena y otras áreas exploratorias: donde la empresa evalúa el potencial no convencional en etapas más tempranas.
Participación indirecta en proyectos vinculados al desarrollo integral de Vaca Muerta junto a YPF, incluyendo expansión de infraestructura y optimización de producción.
En conjunto, estos activos posicionan a Chevron como uno de los jugadores clave en la evolución del shale argentino, con capacidad técnica y financiera para escalar proyectos.
En ese contexto, Wirth confirmó que la compañía analiza nuevas fases de desarrollo en Vaca Muerta, lo que podría implicar mayor actividad de perforación, incremento en la cantidad de equipos (rigs) y ampliación de la producción en los próximos años.
Uno de los ejes centrales del mensaje del CEO de Chevron fue el impacto del nuevo marco económico argentino en las decisiones de inversión. Wirth valoró la orientación hacia políticas de mercado y la intención de estabilizar variables macroeconómicas, factores que históricamente condicionaron el desembarco de capitales en el país.
Para una industria intensiva en inversión y con horizontes de largo plazo como el upstream, la previsibilidad regulatoria y la posibilidad de girar dividendos o exportar producción son variables determinantes. En ese sentido, el ejecutivo dejó entrever que la mejora en estas condiciones es clave para destrabar nuevos proyectos.
El posicionamiento de Chevron se da, además, en un contexto en el que otras majors siguen de cerca la evolución argentina, evaluando oportunidades en función de la competitividad de Vaca Muerta frente a otras cuencas globales.
Vaca Muerta, exportaciones y el desafío del GNL
Más allá del potencial geológico, el gran punto de inflexión para Argentina sigue siendo la capacidad de transformar recursos en exportaciones a escala. En ese plano, el desarrollo del gas natural licuado (GNL) aparece como la principal oportunidad estructural.
Chevron, al igual que otras compañías del sector, observa con atención la evolución de estos proyectos, que permitirían monetizar el gas de Vaca Muerta en mercados internacionales, especialmente en Europa y Asia.
A esto se suma el avance de infraestructura clave en el país, como el Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, que ya permitió ampliar la evacuación de gas desde Neuquén y reducir costos internos, sentando las bases para una futura expansión exportadora.
En paralelo, el petróleo shale continúa ganando terreno como producto exportable, con volúmenes crecientes que encuentran demanda en el mercado internacional.
